VUELVE LA FIESTA

por Alejandro Fabara Torres, publicado el Diario LA HORA

De la Mama Negra se habla, se ha hablado y se seguirá hablando. Mucho más este año que el desfile de la Santísima Tragedia volverá a recorrer las calles de Latacunga. Hoy el recorrido se definirá en el Municipio de Latacunga.

Al decir de Tito Gutiérrez, Mama Negra 2005, en su libro: el deporte «olímpico», le añadiría, de los latacungueños es el comentario. Sobre la designación de los personajes ya se ha dicho de todo. Ya hemos participado del deporte los que estamos siempre a favor, por ser devotos fervientes de la fiesta; los que jamás están de acuerdo, por que nos les gusta el desfile; y este año, los colados que por hablar salen mal parados. Como consejo, les digo en serio, con la Mama Negra no hay que meterse sin saber a lo que uno se atiene. Esta fiesta esta por sobre todo. Y mucho más por sobre la política, que lamentablemente este año hará a más de uno vestir poncho, sombrero, bailar tierra latacungeña y hacer caras cuando le brinden una mistela.

Volviendo al tema del recorrido, quisiera que se considere algunos aspectos. La Mama Negra ya ha perdido toda proporción. La cantidad de turistas y latacungueños que la vemos es casi incalculable. Además, este año se suma la gran expectativa por el regreso de la fiesta más grande del Ecuador. La propuesta de ver a la Mama Negra cabalgar de nuevo por las calles del centro no es practica por el tema de la cantidad de gente que nos visita: calles y aceras pequeñas. El éxito del recorrido actual, salvo pequeños ajustes, esta comprobado. La famosa excusa de la reactivación económica tampoco es argumento. Es mejor que todo el sector comercial, hotelero y de comida ubicado en centro y norte de la ciudad, espere listo para atender a propios y extraños. Que el desfile pase por sus puertas no es garantía de ganancia.

Si quieren volver a tener a la Mama Negra en las calles del centro histórico propongo que el cambio de mando vuelva a las afueras del Municipio el día mismo del desfile, promocionando esta tradición como un foco de atención para quienes quieran entender mejor nuestra fiesta.