Perorata de San Valentín

«En la esencia de las almas dice toda religión”, le dijo un soldado romano a dios, “ni carne ni pecado; no todos los problemas son sexo, drogas y rock & roll”».

«Ayer Julieta denunciaba a Romeo: “Yo no quiero catorce de febrero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de amor? ¿Por qué cantamos canciones de amor?”. Responde el increpado que ¡nadie puede y nadie debe vivir, vivir sin amor! “!No se puede comer al amor! Y, qué, ¿morirme contigo si te matas? ¡¿y matarme contigo si te mueres?¡” le replican».

«Lo dijo Romeo a Julieta en el balcón: “… ahora que busqué, y ahora que encontré, ¡Sueños equivocados! El amor cuando no muere mata, ¡es tan fácil perder la razón!”».

Hay una lágrima en el fondo del río de los desesperados — concluye el soldado— pues una guerra no se puede ganar con amor.

Colorín colorado. Este cuento se ha terminado.


N. del E.: San Valentín era, en efecto, romano. Un médico vuelto sacerdote que casaba a los soldados. Con licencia literaria lo volví médico militar.

El texto es un mashup de No se puede vivir del amor, El amor después del amor, Contigo (Amores que matan) y Llueve sobre mojado.

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