Cuando ser una potencia turística no es suficiente

Dicen que viajar es el dinero mejor invertido. Y debe serlo porque solamente en España el turismo representa el 11% del PIB. Genera aproximadamente unos 110.000 millones de euros al año colocándonos entre los primeros destinos turísticos del mundo.

Canarias, de ese pastel, representa una porción nada desdeñable con casi 17 millones de turistas al año. 17 millones que eligen un destino por precio, por paisaje, por su gastronomía o por cualquier otra cualidad subjetiva.

Pero también por su posicionamiento. Canarias tiene una larga tradición como destino turístico europeo y cualquiera es capaz de ver que 17 millones no son pocos, ¿pero podrían ser más? O lo que es más importante, ¿podrían ser menos en un futuro?

Al margen de crisis mundiales, vaivenes en el precio del petróleo o conflictos armados en destinos tradicionalmente de sol y playa, las cosas hoy en día van mucho más rápido que antaño. Gigantes bien asentados en cualquier sector han visto amenazado su reinado e incluso se han precipitado al olvido debido a competidores que han sabido adaptarse mejor a los cambios o han sido más rápidos explotando las tendencias. El que no corre, vuela.

Con el turismo pasa algo similar. Cada día más y más destinos se apuntan al boom. Es una fuente de riqueza relativamente sencilla de explotar que en la mayoría de los casos no requiere de inversiones exorbitadas. Cualquiera puede montar un hotelito y darlo a conocer al mundo entero a través de Internet. Las herramientas están ahí esperando a que alguien avispado las utilice e Internet como herramienta ha sido disruptora en el turismo (como en otros muchos sectores).

Los empresarios turísticos cada vez son más conscientes de esta problemática y desde hace algunos años han iniciado un proceso de renovación turística para ofrecer más y mejores servicios al turista. Para ser más competitivos en el exterior y ofrecer algo más que sol y playa. Un valor añadido que pocos destinos en el mundo puedan ofrecer. Al fin y al cabo, sol y playa los 12 meses del año hay por doquier en todas las localizaciones alrededor de los trópicos.

El problema viene cuando esta renovación no tiene en cuenta el ámbito digital. Precisamente, el ámbito que utiliza la gran mayoría de los turistas para decidir un destino o un hotel. Hay infinidad de ejemplos de establecimientos turísticos de categoría sobresaliente que al ver su web solo transmiten mediocridad. Redes sociales abandonadas, identidades corporativas propias de los años 90, fotografías tomadas con móviles, webs que se ven mal o simplemente no cargan en dispositivos móviles (el tráfico generado por dispositivos móviles en nuestros clientes supera ampliamente el 70%). Historias para no dormir. Y es una pena. Si algo no entra por los ojos, has perdido una oportunidad de cerrar una venta.

Desde hace algún tiempo, en 21ninjas hemos estado trabajando para paliar este problema, ayudando a empresas del sector turístico a conseguir una profunda renovación de su identidad digital y una mejora en su trato con el cliente a través de Internet.

La principal ventaja de esta renovación no solo tiene que ver con una mejora de la percepción por parte de clientes potenciales, sino también con un aumento sustancial de la facturación. Esta es, sin lugar a dudas, la parte más interesante. No se trata únicamente de aumentar el número de reservas (que está muy bien) sino, además, de ahorrar comisiones en el caso de alojamientos turísticos.

¿Qué comisiones? Si eres un empresario del sector turístico sabes muy bien de qué comisiones se trata. Si no, para entender de dónde vienen estas comisiones, solo tienes que reservar una habitación de hotel desde tu móvil de la forma habitual. Efectivamente, a través de Booking, Expedia, etc. Las llamadas OTAs, que cobran una comisión que varía entre el 5% y el 15% por cada reserva realizada. Cuando el número de reservas es elevado y tu dependencia de las OTAs es grande, el dinero pagado en comisiones se convierte en una fortuna que se podría aprovechar en cualquier otra cosa.

En 21ninjas minimizamos este problema con una estrategia que se sustenta en tres patas:

  • Creación y mantenimiento de una plataforma de reservas propia para el hotelero, a través de su propia web, sin dependencia de terceros. Una web actual, bien diseñada, adaptada a cualquier dispositivo y con una usabilidad muy cuidada. Ésta es la base.
  • Una gestión adecuada del marketing digital. Potenciación de redes sociales y promoción de contenidos para atraer a nuevos clientes. Campañas de publicidad dirigidas a un segmento determinado del público para llenar los huecos vacíos del calendario.
  • Fidelización del cliente. Email marketing y una política de descuentos/ventajas atractiva para que el cliente vuelva a visitarnos.

¿Por qué dejar que Booking haga de intermediario cuando puedes cerrar tú mismo la venta?

Esto no quiere decir que cierres la puerta a las OTAs o a la turoperación, pero como en la economía, diversificar tu fuente de clientes dará mayor seguridad a tu negocio y te permitirá minimizar riesgos a la par que ahorrar costes.