247. Destino, azar y sobremesa
Sep 5, 2018 · 1 min read
“[…] las cosas cuando son irrepetibles devienen sagradas.Todo se diviniza en el arcano del azar. El tiempo en que las cosas pasan es providencial. En eso se parece la casualidad al destino: la clave está en saber recibir”, se lee en Del diario hastío de Freddy Ñáñez.
Por eso es que hay que tener la disposición, los sentidos abiertos porque, azar o destino, no sabemos si en esa sobremesa a la que nos entregamos se encuentra un momento no único en lo obvio de la imposibilidad de su repetición exacta sino por lo entrañable.
No es el queso, no es el café, no es el destilado ni el chocolate ni el puro, es el momento mismo. Ante él debemos rendirnos.


