Casa y cosas

Había recogido, por nivel de interés actual, los libros comprados, regalados y heredados que tenía en el salón. El estudio al que se mudaba era más pequeño que el piso que había compartido con Emilio, los últimos diecisiete años, pero el acuerdo era que él se quedaba con la casa y ella con las cosas. Pintando paredes y metiendo nuevas cosas, la casa sería diferente. No sabía si, metiendo las cosas en una casa nueva, el efecto sería similar. Lo dudaba porque la mirada de esos objetos seguiría siendo la misma, ya traían los recuerdos impregnados, la esencia de buenos y malos momentos. Eran cosas usadas, pulidas de vida, así que, empezó a subirlas a "Wallapop" y, en dos días, tuvo dinero suficiente para comprar cosas nuevas y vírgenes que fueran perdiendo pureza a lo largo de su nueva vida. Con los libros, sí se quedó.