Método tradicional

Su tío lo empujó a propósito, aun sabiendo que tenía miedo al agua. Él, conforme iba cayendo al río, agitaba los brazos como si pensara que podía volar. Varios patos salieron pitando cuando su cuerpo se estampó en el agua verdosa, creando ondas que revolvieron a todos los jacintos de río y rompieron la armonía bucólica de esa estampa estival. Un lucio saltó. El muchacho gritaba y tragaba agua a la vez, haciendo aspavientos difíciles de imitar. El tío, desde el puente, viendo que los ánimos de "¡venga, que tú puedes!" no estaban resultando, se tiró de cabeza para salvarlo. No entendía por qué el método que utilizó su padre con él para aprender a nadar, con su sobrino no estaba funcionando.