Rapunzel de burdel
Jul 20, 2017 · 1 min read

Ruge, furiosa, la autovía, a las espaldas de esta casa, que no es mía. Seguro que, si pudiera, también se unía a las bacanales desenfrenadas de cada noche y cada día. O quizás, el ruido que hace es una alarma constante, un grito de empatía. Yo sigo extendiendo mi pelo, cada mañana, por la ventana, para ver si alguien me salva de esta vida podrida, pero no, sigo aquí, intentando encontrar mi autoestima y mi sonrisa perdidas. Este asco que me hace llorar sequedad, me está haciendo perder la esperanza de volver a mi país algún día.

