Yellow

Anochecía. Era un día de agosto. Desde la ventana del cuarto se filtraban las notas de Yellow de Coldplay y las tempranas estrellas nos espiaban entre nubes de chaparrón. Unas enrojecían y otras enfurecían al escucharnos hablar de locuras infinitas, espaciales y dimensionales. El universo. Tu espalda apoyada sobre la mía. Chispeaba, no nos importaba, no nos movimos. Notábamos las gotas parándose en nuestro pelo, en nuestras frentes, esas gotas nos traían la verdad que nos abrigaba. Sentía el palpitar de tu corazón como una rápida letanía que aventuraba la distancia que nos esperaba. Un cuervo graznaba. Sabíamos que aquello era la despedida.