Òmnium Cultural: de la cultura a las movilizaciones

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La decisión acerca de la aplicación o no del artículo 155 de la Constitución ha sido uno de los elementos más temidos que podían vislumbrarse en el horizonte del desafío independentista en Cataluña. Desde esta mañana ya se ha hecho público que dicho límite está mucho más cerca: el Gobierno se reunirá este sábado para aplicar esta medida.

La respuesta en las calles catalanas se prevé marcada por la tensión y las movilizaciones. Especialmente después de que el líder de la organización Òmnium Cultural, Jordi Ciuxart, instase desde prisión a los ciudadanos de Cataluña a continuar manifestándose “con civismo y tranquilidad”. Se trata de unas declaraciones paralelas al anuncio, desde esta misma organización, de que esta noche se dictará a los militantes una serie de instucciones para la puesta en marcha de una acción directa pacífica en todo el país. Será este viernes 20 a partir de las 8:00.

Òmnium Cultural, dos años después de su nacimiento en 1963, fue clausurada desde las autoridades franquistas, si bien ninguno de sus dirigentes llegó a ser detenido. Cincuenta años después de su legalización en 1967, un delito de sedición pesa sobre su actual presidente, en la cárel desde el pasado lunes por, supuestamente, haber organizado una serie de concentraciones el 20 y 21 de septiembre. Una detención que, de hecho, ha sido vista como “excesiva” por parte de Amnistía Internacional.

En ese 1961, Òmnium Cultural nacía como una agrupacion social destinada a la difusión de la lengua y la cultura catalanas, desde el punto de vista de la creación, la educacion, la cohesión social y, en añadido, su proyecto manifiesto de construcción de una nación autonómica. En 2005, de hecho, su amplio fondo documental ingresó en el Archivo Nacional de Cataluña, donde depositó para su conservación multitud de publicaciones y documentos acerca delestudio y la defensa de la lengua y cultura catalanas, así como libros y contenidos audiovisuales y sonoros.

Es destacable, pues, cómo una de las organizaciones más representativas de la cultura catalana ha logrado convertirse en el gran exponente del catalismo civil y, llegados a este punto, de las movilizaciones en favor del mismo. Y es que en 2011 Òmnium Cultural se uniría a una recién nacida Asamblea Nacional Catalana (ANC), momento desde el cual arrancó un tándem que buscaría encabezar las movilizaciones independentistas en Cataluña. Las presidentas de ambas en ese momento: Muriel Casals y la actual presidenta del Parlamento Catalán Carme Forcadell. A día de hoy, cuenta con más de 68.000 socios inscritos.

Hoy, el futuro de Òmnium y la ANC, cuyo líder Jordi Sànchez también permanece en prisión, está en el aire. Durante el día de ayer fuentes de la Audiencia Nacional afirmaban que este órgano, que dirige José Manuel Maza, estudia las vías para suspender la actividad de ambas.