¿155?

Hoy Twitter arde con hashtags como #Alborde155ARV. El proceso catalán está dando mucho de qué hablar y, lo peor, durante mucho tiempo. Más que un proceso independentista parece una pelea de críos en la puerta del colegio por un caramelo, tirando y aflojando para ver quién lo consigue. Esta lucha está presente también en las redes sociales.

Desde el primer indicio de declaración de independencia se ha hablado de la puesta en marcha del artículo 155 de la CE, que habla de la toma de las riendas del Gobierno si una Comunidad Autónoma no cumple con las normas de la Constitución. Esta ha sido y está siendo la mayor amenaza contra la independencia. Pero sigue en el aire, puesto que la “máxima prioridad” es el diálogo y la puesta en común de las diferentes ideas.

Hubo declaración, no la hubo, sí pero está suspendida, amenazas de levantar la suspensión ante la llegada del 155 y así, en un bucle que parece infinito. ¿Hay algo claro? Este “diáologo” está mosqueando a la ciudadanía y no solo a los catalanes:

Entrecomillo “máxima prioridad” y “diálogo” porque en realidad se trata de una tomadura de pelo. No hablo de posicionamientos a favor o en contra. Nada de eso. Hablo de dejar de echar piedras sobre nuestro propio tejado y autolesionarnos. Todos estamos perdidos, desorientados. Los ciudadanos necesitan respuestas y soluciones eficaces, que acaben con todo el conflicto.

María Gil Moro.