Mejora el tono, sigue el bloqueo

Leídas las cartas de Puigdemont y Rajoy constato, cuanto menos, un cambio de tono. Han pasado de dar pasos hacia adelante a facilitar un diálogo aparente. Sigue el bloqueo pero quizás no la terquedad. Ambas cartas exhiben un reproche (represión/ilegalidad), una “amenaza” (la DUI y el 155) y una suerte de ofrecimiento al diálogo. Pero no se conseguirá éste desde lo que parece una batalla por la imagen de “dialogante” y no nos acerca a un escenario de diálogo incondicionado. Solo se conseguirá una solución duradera desde el diálogo sin condiciones previas, ése al que se acude blandiendo su anhelo máximo pero sabedores que el resultado no depende ya de uno mismo. Cualquier otro escenario nos llevará inmediatamente a un nuevo bloqueo o quién sabe a algo peor.

Miguel Ángel Soler, advocat.