El Día Más Corto del Año.

— ¿A dónde, a dónde?

(. . .)

¿A dónde quieres escapar?

— A donde sea -dijo mientras sus ojos le miraban fijamente-.

— Pero… eso no serviría de nada, pues siempre tendremos que regresar.

— ¿Serías capaz de dejarlo todo atrás? ¿Serías capaz de vivir por ambos?

Despertó.

Y de la manera más cobarde, indolente y miserable, vivió.

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