El retroceso de guerra.

Villarrica es un municipio situado al Oriente del Tolima, que limita con Cunday por el Norte y el Occidente y por el Sur con Purificación y Dolores. Es una zona estratégicamente ubicada, razón por la cual fue punto clave para los grupos armados que se estaban formando durante la disputa entre liberales y conservadores en los años 50. Al transcurrir de los años, por sus diferencias ideológicas, formaron dos grupos llamados: Fuerzas Armadas Revolucionarias De Colombia y las Autodefensas de Colombia.

En Villarrica se estableció el Frente 25. Los cuales con pancartas en medio del parque principal, afirmaban que el pueblo era “Territorio del Frente 25 de las Farc”, además, que el pueblo estaba en su poder. En el municipio no había ley, no había presencia del ejercito, ni del estado, los campesinos se acostumbraron a ver a los guerrilleros, con sus botas de caucho y sus armas frías y escalofriantes pasearse por el pueblo como amos y señores sin imaginarse lo que vendría para ellos.

Llego el día. El 16 de Noviembre de 1999 siendo las 9:30 de la noche, se escucho el primer disparo, el frente 53 de de las FARC al mando de Alias “Rumaña” se había tomo el pueblo. Pasadas las 10 pm empezó la pesadilla, un disparo tras otro, bombas de gas propano y granadas explotando en diferentes cuadras, dejaban al descubierto la magnitud de lo que vivía el pueblo. A media noche se pronuncio el gobierno enviando un helicóptero que en realidad fue el que mas causo estragos.

La toma duro 12 horas, pero en la memoria de los Villarricenses aun sigue intacto los recuerdos de esa lamentable noche, humildes campesinos y campesinas, niños y guerrilleros fueron las victimas mortales, además de las múltiples pérdidas económicas, casas, negocios y hasta cuadras enteras en medio de llamas y huecos provocados por los fusiles y los cilindros bomba. Hoy, a punto de cumplir 17 años de la toma aun se evidencian las marcas que quedaron tras esa noche, el banco agrario, el banco cafetero y algunas otras viviendas que no aun no han sido demolidas.

Ruinas del Antiguo Banco Cafetero de Villarrica.

Es evidente el abandono en que se encuentra Villarrica por parte gobierno, la mayoría de las víctimas aun están esperando que el estado los indemnicen, los que siguen con vida, pues algunos han fallecido esperando a que el estado les responda. El estado de las vías, el medido presupuesto destinado para el municipio, la falta de un alcantarillado e infraestructura y el poco interés por parte de los dirigentes, deja ver la cruel situación por la que pasa este municipio desde el año 1999.

Homenaje a Villarrica.