El valor del lenguaje en los grupos sociales

El presente texto se realiza con el objetivo de dar a conocer la importancia del lenguaje para los grupos sociales y de cómo se desarrolla el habla en los individuos. Uno de los elementos que diferencian a los ser humanos de otros seres vivos es nada más y nada menos que la capacidad de comunicarse de manera directa, sistematizada y comprensible. Sin embargo, si el sujeto no logra potencializar el lenguaje no podrá vivir en un grupo social, prácticamente no encontrará la esencia de la vida.

El lenguaje es entendido como una facultad del hombre que le permite al ser humano intercambiar ideas, expresar emociones, comprender los pensamientos propios o de los semejantes, relacionarse y sentimientos, en primera instancia por la necesidad innata de cada individuo para relacionarse dentro de los grupos sociales y segundo por la capacidad de comunicación afectiva, asertiva, intrapersonal, colectiva, interpersonal, interindividual que el mismo ofrece, entendiendo así la importancia que tiene la lengua como medio de desarrollo para la sociedad humana.

Todo ser humano nace con la facultad de adquirir un lenguaje, pero dependerá del grupo social en que se desenvuelva, qué tipo de lengua desarrollará y de qué manera la usará; es así como a medida que las necesidades cambian, se determina el valor de la lengua del individuo, puesto que aspectos como el entorno geográfico, el estrato social, el nivel de educación adquirido y otros aspectos forman el contexto en que ésta se establecerá, ya sea que se agreguen nuevos elementos o cambie el sentido y significado de un determinado símbolo.

La relación entre el valor de la lengua y la sociedad se evidencia en la existencia de variantes, pautas y normas de usos de diversos dialectos, los cuales son determinados por las manifestaciones culturales, individuales, lúdicas, por la ubicación geográfica, la población, entre otros. Ricci & Zani (1992) describen a la sociolingüística como la ciencia que estudia las relaciones entre lenguaje y sociedad, entendiéndolo no tanto como código o sistema abstracto, sino como instrumento fundamental que se usa dentro de una comunicación social.

Finalmente, con estos planteamientos y al asumir el estudio del lenguaje, la identidad, la personalidad y la cultura, se logra reconocer la estrecha relación entre los términos, materializada principalmente en el desarrollo de patrones culturales, sociales, emocionales, sentimentales y lingüísticos de los grupos sociales y etnias actuales, puesto que un ambiente socio-cultural favorable, posibilita en sus individuos desarrollar óptimos niveles de la lengua y así lograr encontrar de cierto modo la esencia de la vida y con toda exactitud traducir una lengua.

Referencia

Ricci, E & Zani, B. (1992). La comunicación como procesos sociales, Grijalbo/CNCA, México.