Florencio Salazar y su golpe de mano

Andrés Mauro Campuzano M.

homovidens@outlook.com

@andrescampuzano

“El camino hacia el poder está pavimentado de hipocresía”

Frank Underwood

DE DERECHA A IZQUIERDA.- Héctor Astudillo, Evodio Velázquez y Florencio Salazar. (Foto: Internet)

Las declaraciones del alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez, que propiciaron un golpe de mano en el escritorio del secretario de gobierno Florencio Salazar, me recordó la canción “encadenados”, en esa agridulce lírica se explica un amor como el que en política se conoce; “Nos hemos hecho tanto, tanto daño que amor entre nosotros es martirio, jamás quiso llegar el desengaño, ni el olvido, ni el delirio, seguiremos siempre igual. Cariño como el nuestro es un castigo que se lleva en el alma hasta la muerte”.

La disputa la inició el joven alcalde al recriminar en la ciudad de México, la insuficiente respuesta contra la inseguridad por parte de los gobiernos federal y estatal. El principal reclamo entre autoridades es la falta de nivel en las respuestas, así lo constata Florencio Salazar vía facebook: “Cuando no hay ideas el debate es imposible; la falta de talento vulgariza toda expresión; la verdad arde a quien vive de la mentira. Y ante la falta de argumentos la ofensiva pequeñez”. Desencuentro en 3 tiempos.

Primer tiempo. De imprudencia, “la grasa dura más que el sabor de la comida”.

Para ningún guerrerense es extraño convivir con la violencia y todos sus arquetipos. Acapulco es el ejemplo de que las peores causas pueden convivir con ciudadanos que ya no se asombran con el asesinato de alguien. La sociedad guerrerense y sus gobernantes tienen una relación polarizada, mientras que un cuerpo de seguridad y vehículos blindados resguardan a nuestra clase política los ciudadanos reclaman su indefensión por la coyuntura actual. Si el alcalde de Acapulco hubiera sido prudente -una regla no escrita en política en el que la prudencia es una cortesía con alta plusvalía- y sus declaraciones no las hubiera hecho en la capital del país, la disputa no se hubiera consumado.

Y en hechos se basó la respuesta del gobierno que encabeza Héctor Astudillo, a través del señor Florencio Salazar, violencia, ingobernabilidad, debilidad son algunos adjetivos con los que se ubicaba a las pasadas administraciones, no se trata de jalar todo el agro hacia el PRD, pero fue durante su estancia en el poder en el que la violencia del crimen organizado cobró visibilidad. No podemos personalizar a ese partido como el de la violencia pero si el gobernador es el hombre mejor informado del Estado, ¿A poco nadie sabía que en Iguala el narco sentó sus reales? ¿El CISEN no informó al Presidente de la república que en Guerrero la presencia de la delincuencia era significativa en todos los municipios?

Los guerrerenses desconfían de sus autoridades. Es una penosa realidad, pero ante tan airado reclamo por parte de Evodio hacia el gobierno de Guerrero, el contexto de su desencuentro se ubica en la común desconfianza en la que una autoridad teme por su vida, aun teniendo guardaespaldas.

Segundo Tiempo. “De chismito, de pose y fotografía”.

El atardecer es único en Acapulco, sí, sus riquezas naturales, sí, lo agreste de sus montañas pero la fertilidad de sus tierras, sí. Pero, eso no cambia el hecho de que en Europa y todo el mundo se asombren de la violencia diaria, de las ejecuciones a cualquier hora del día en Guerrero. SI la televisión francesa vino el siglo pasado para documentar la personalidad de Rubén Figueroa Figueroa, ahora son diversos los reportajes y documentales que han hecho sobre los decapitados y extorsiones que sufren los comerciantes.

¡Alguien no está haciendo su trabajo! Sí lo hace, es en función de que la violencia siga siendo un común denominador. Los datos duros del INEGI que cita la respuesta del secretario Salazar Adame, calaron hondo en el alcalde de Acapulco y los dirigentes de su partido, respecto a la tasa delincuencial de 2011 al 2015 con los que se justifica que Guerrero padece las consecuencias de gobiernos emanados del PRD.

Si la violencia es un dolor de cabeza, la confrontación causa estragos. Ni a gobernados ni gobernantes les reditúa el conflicto. En política las formas importan y mucho, el alcalde obtuvo la polémica que anhelaba y también obtuvo una respuesta ad-hoc del gobierno estatal.

Tercer Tiempo. Comunicación política.

Ni genuflexión, ni coba, ni humillación. “En el pedir está el dar”, dice un dicho popular y el alcalde de Acapulco y sus asesores erraron en la forma de intentar evidenciar a los gobiernos federal y estatal, y mancillar los esfuerzos que se hacen en los 3 niveles de gobierno, invariablemente el alcalde tiene su cuota de debilidad. El secretario le responde fuerte, citando fuentes y subrayando la omisión en materia de seguridad en que ha incurrido la actual administración en Acapulco y que los militares, marinos, policías federales y estatales han suplido las funciones de la policía del puerto.

La respuesta es correcta, el golpe de mano en el escritorio que dio Florencio Salazar, personaliza un atractivo argumento oficial, pues en el pasado si un alcalde de oposición se hubiera atrevido a desafiar a un partido hegemónico la respuesta no hubiera sido a través de un boletín sino que se hubiera activado un sabotaje permanente al alcalde hasta defenestrarlo. ¿En verdad creían que el Presidente Peña Nieto y el gobernador Astudillo les darían la razón y les ofrecerían disculpas? ¿Quién aconseja al alcalde Evodio?, pues quiere que pronto se vaya. Ante el actual desencuentro el alcalde de Acapulco debe mostrar el músculo y liderazgo tomando acciones que beneficien a todos los acapulqueños, que no quede duda de que Evodio no hace lo propio en materia de seguridad.

La comunicación política es indispensable en estos tiempos de crisis, Evodio debe –y puede- demostrar que la juventud no es sinónimo de inexperiencia. El primer round de esta disputa le ha propinado un knockout al alcalde. Evodio Velázquez tiene un eficiente y joven equipo en el manejo de internet y redes sociales y debe sacudirse cualquier insinuación de apatía. Es necesario abonar a los acuerdos y no a los conflictos, Guerrero lo necesita. El presidente Barack Obama, en amarga confidencia sabe de la importancia de la comunicación política pues afirmó: “No soy ingenuo. He visto lo inadecuadas que pueden ser las palabras para lograr cambios duraderos. He visto lo inadecuadas que han sido mis propias palabras”.

Prohibida la reproducción total o parcial sin consentimiento del autor. 2016.

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