Cerca del final
Cuando se trata de amor y desamor el viento silba agudo y frío. Es una eterna batalla entre estirar y encoger, subir y bajar, sufrir y disfrutar, temer y confiar. No hay estómago para tanto vértigo.
El día no transcurre en armonía sino entre locuras y arrebatos marcados por tu presencia o ausencia. Tu mirada en mis ojos hace que mi garganta se seque y electricidad recorra mis huesos, tus despedidas me debilitan al punto de hacerme trastabillar.
Pero descuida, lo sufro todo si te tengo cerca. Cuando hablas te miro a los labios y exudo las ganas de besarte, cuando caminas de ida observo tu cabello y cuando lo haces de regreso pierdo hasta el sentido de la oportunidad. Olvídate de lo que padezco y quédate a jugar con mis sentimientos, rózame aunque sea por error, deja tu perfume en el aire que respiro.
El tiempo se está terminando para mí. Tanta inestabilidad solo anuncia que el final está cerca y no sé si sobreviva. Pase lo que pase llevaré tu nombre y tus virtudes colgando de mis memorias imperecederas, llevaré lo que no ocurrió como momentos vívidos prestados por mi imaginación y sonaré las canciones que me hablan de ti aunque nadie a mi alrededor sepa que me dragan el alma.