La razón por la que necesitamos mayor espacio en nuestro teléfono es porque somos acumuladores compulsivos. Pasamos de acumular cosas en la vida real a lo virtual y fingimos que nuestras casas «minimalistas» están vacías.

Me pregunto si la obsesión compulsiva que tenemos de «guardar» nuestros mejores momentos, en realidad, nos está haciendo perder los buenos momentos. Tomamos 30 fotos geniales para nuestros perfiles sí, pero a qué precio. ¿En verdad disfrutamos esos momentos o sólo fingimos nuestra hiper-felicidad por unos cuantos likes?

El transtorno de la competitividad, la lucha por la aprobación, la vanidad y el egocentrismo.