Isaac Asimov: La saga Lucky Starr

En marzo de 1951, Asimov se reunía con su agente Frederick Pohl y Walter Bradbury — en ese entonces editor de ciencia ficción de la editorial Doubleday — quienes tenían una propuesta para el.

Pohl y Bradbury querían que escribiera una novela de ciencia ficción juvenil que serviría de base para una serie de televisión. Ante el temor de que la novela se sumara a la horrible y uniforme programación que inundaban los canales de TV, decidió publicarla bajo el seudónimo de ‘Paul French’. Asimov comenzó a trabajar con la historia, que seguía de cerca las aventuras de un guardia espacial. Completó el libro el 29 de julio bajo el nombre de: David Starr, Space Ranger y fue publicado en enero de 1952. Aunque los planes para la serie de televisión no prosperaron, Asimov continuó escribiendo una serie de libros del personaje -ahora bajo el nombre Lucky Starr- llegando a un total de seis.

Sin tener que preocuparse de ser asociado con una vergonzosa versión televisada decidió abandonar la pretensión de que el no era el autor (aunque los libros se seguían publicando bajo su seudónimo) ya que Lucky Starr and the Moons of Jupiter incluía robots positrónicos y sus Tres Leyes de la Robótica. Con el tiempo, Asimov utilizó su propio nombre en ediciones posteriores; algunas llevan su nombre solamente, mientras que otras colocan: ‘Isaac Asimov escribiendo como Paul French’. Con cuidado, introdujo en las novelas conceptos astronómicos y físicos de la época, pero en ediciones posteriores se agregó un prefacio con nuevos descubrimientos que marcaban los errores en la historia: Mercurio no presenta un solo lado al Sol o que Venus no esta cubierto por un océano.

Los libros ofrecen más escenas de acción que la cuota habitual que Asimov incluía en sus relatos, pero todavía están llenos de las preocupaciones científicas y sociológicas que utilizó en todas sus otras obras de ficción.

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