Amores platónicos y amores reales. Ella era Liz

¿Quién era tu amor platónico en la prepa? Yo recuerdo el mío muy bien, ¡por supuesto que la recuerdo dado que la tengo aún en mi Facebook! y hasta hoy en día sigo pensando que a pesar de los años mantiene su belleza.


Pero la cosa de un amor platónico es que solo se mantiene en eso,en admirar y no en actuar, en un amor que no pasó a la dimensión de crearse una historia que se pudiera tomar como cualquiera de las que formarán este blog.

Mirella era el nombre de la niña más guapa de mi escuela,no era popular y no siempre tenía a todos los hombres detrás de ella pero para mi era como una modelo, era blanca, delgada, pelo oscuro largo y alisado y unos ojos que brillaban con el reflejo de cualquier luz que se asomara a su vista y para mi siempre era como la princesa de todo los videojuegos que jugaba en aquellos años. Hasta un día nombre a uno de los personajes de mis juegos favoritos como ella,y claro su guerrero al rescate se llamaba como yo.

Quizás se pudo haber hecho un cuento para los dos pero hubo siempre algo que no dejaba que ella y yo nos juntáramos y fuéramos algo más que compañeros de escuela ya que ella era 2 años menor que yo y estábamos en grados muy separados.

Sin embargo creo que me obsesione de cierta forma con Mire, pues aún y tres novias después recuerdo que entre rompimientos, enojos y cortes me inundaban los pensamientos del “hubiera”, de buscarla e imaginar que ahora sí en ese momento se podrían juntar los elementos necesarios para que fuera mi novia. Digamos que sí tarde mucho en decirle un adiós definitivo pero pensándolo bien, si hubiéramos andado creo que definitivamente nunca hubiera funcionado.

Verán, estoy casi tan seguro que el fenómeno de los amores platónicos se debe a que uno crea una imagen construida en base a sus deseos propios de la persona de la que estamos enamorados. Por lo general estamos tan desconectados de nuestros amores platónicos y convivimos tan poco con ellos que esto provoca que imaginemos que tiene todo lo que podamos querer de una pareja. La ausencia del tacto y del conocer al otro provoca que sustituyamos ese espacio con lo que nuestros deseos quieren. Entonces esto se puede convertir fácilmente en obsesión porque queremos eso que hemos creado y que sabemos que es perfecto. O bueno, al menos lo convierte en nuestro pequeño Frankenstein del amor. ¿Pero que pasa cuando llegamos a conquistar a nuestro amor platónico? Por lo general se fracasa pues nos topamos con que la realidad es otra y el desaire de enfrentar ese muro llamado “verdad y realidad” suele ser muy grande y se convierte en decepción.

En mi mente, Mirella era tímida, sonriente, jugaba Nintendo como cualquier joven de mi edad, le gustaban las mismas películas que a mi y le encantaba estar con mis amigos porque le caían muy bien. Era bromista, inteligente y veía todas las caricaturas de Dragon Ball.

La realidad era muy distinta. Mirella sólo gustaba de Dragon Ball y eramos de caracteres muy muy diferentes.

Dicen que la pareja ideal es la otra parte de la personalidad uno del otro pero hay veces que son tan constratantes que no hay ventana a la posibilidad de complementarse si no de atacarse uno al otro.

Volviendo a corazones….

__Muchas gracias por acompañarnos en esta temporada especial de Corazones de Guerreras, hoy, tenemos la historia de Aron Katz, un hombre que nos viene a contar siete historias de amor. Un hombre que ha destrozado siete corazones y que hoy quiere perdir perdón ante las camaras de Corazones y precisamente hoy nos cuenta dos de esas historias. Aron asegura que la primera novia no la toma en cuenta porque no le fue imporante en su vida, ¡¡¡¿qué tipo de hombre es este?!!!

¡¡ASCOOOO DE HOMBRE!!

¡¡QUE SUFRA EL DESGRACIADO!!

¡¡¿¿A NOSOTRAS QUIEN NOS PROTEGE??!!!!

__Entonces Señor Katz, si la primera no tuvo importancia,¿la segunda novia ya tuvo repercusiones?

Como dicen corrientemente en México…”me estaba sudando” y no sabía de que forma contestar las preguntas de Genesí. No tenía a nadie de mi lado y digamos que Paola seguía tan asustada como yo y no creía que sería buena idea pedirle que pasara al escenario junto a mi. Esto tenía que relatarlo yo solo.

Pues a decir verdad, Liz definió mi perspectiva de lo que son las relaciones , Genesí. Así que Sí. Sí tuvo grandes repercusiones.
__Muy bien, mi público quiere escuchar la historia de Liz, tu “primera” ex novia número uno.
¡Va! Liz y yo estuvimos en el mismo salón de clases desde la secundaria hasta toda la preparatoria. Era muy común que nos encontráramos haciendo tareas juntos o proyectos con otros compañeros. Creo que si con Esmeralda era muy apegado en los recesos, con Liz me la pasaba el resto del tiempo pero de manera no intencional. Pensaba que era una mujer muy sencilla, nada problemática y por lo general prefería hacer las cosas ella misma antes de pedirme algo a mi o al resto del equipo así que preferiríamos trabajar con ella por esa razón. Nosotros no hacíamos nada casi ¡jaja!.
Liz era una “control freak”, podía ser una mujer muy tranquila pero tenía un carácter fuerte aunque en primera instancia no lo pareciera. Todos mis compañeros solían hacerse bromas entre hombres y mujeres, pero con Liz las cosas no eran así, siempre pintaba una raya y si no lo respetabas te encontrarías en serios problemas. Por eso muchas veces era común que al hacer fiestas y eventos sociales no invitaban a Liz porque le tenían miedo. La verdad era necesario acercarse y conocerla un poco mejor para descubrir que era una mujer muy agradable con quien convivir.
Fue cuando descubri precisamente esa característica que me empeze a fijar en ella. Para cuando ibamos en tercer año de bachiller, nuestros encuentros se iban tornando cada vez más privados, las tareas las terminábamos haciendo entre los dos y hasta nos dábamos el lujo de salir a comprar nachos y papitas con queso a las tienditas y quedarnos a comer ahí a solas.
Cuando llevas bastante tiempo conviviendo con alguien a que viste sólo de amigos, es muy pero muy dificil hacer el salto a una conquista. Sobretodo si la otra persona después de tanto tiempo te sigue viendo de la misma manera. Esta fue la primera vez que me topaba con una situación así.
No recuerdo exactamente como fue que logre iniciar ese proceso ni como logre convencerla de ser mi novia, lo que si recuerdo es que cuando le pedi que fueramos novios fue el dia en el que más he tartamudeado en mi vida:
“¿Oye Li-i-z, quie-quie-res serminovia? ¿Mande? ¿Qué si-si-si quie-quie-quieres ssssser mi nov-nov-ia
Lo que sí era cierto es que con ella me inicie en las formas de ser un novio, por que antes no tenía ni una mendiga idea de que hacer con una novia. Y digo “me inicie” porque no terminé el curso del todo. Me costaba mucho trabajo adaptarme y más el tener que pensar en los detalles, en los regalos, el hacer y que no hacer pero el proceso fue lento y no parecía afectar ese aprendizaje a la relación ya que ambos estabamos nos encontrábamos en la misma situación.
Nuestra relación fue como cualquier otra pareja que se conocen desde la prepa y que hizo contigo la transición a universidad. Estas etapas sufren muchos cambios por que son tiempos en los que maduras demasiado rápido y vives un sin fin de experiencias.Sin embargo, dije que definió lo que era una pareja en mi vida porque vive casi todo con ella de lo que conlleva tal compromiso. Salíamos al cine, nos enojábamos, nos contentábamos, terminábamos para luego buscarnos y decidir iniciar de nuevo, conocía a mi familia, yo conocía a la suya, convivimos en diferentes celebraciones como navidad, fin de año, fiestas, etc .
Ha sido la más larga que he tenido de todas pero tengo que ser muy honesto y explicar mi perspectiva, Genesí. Quería mucho a Liz y era una mujer con quien disfrutaba mucho estar con ella. Lo que no me daba cuenta era que nuestra relación, era una relación tan pasiva como una de unos esposos que se casaron por muchas circunstancias menos por estar locamente enamorados uno del otro. No me mal entiendan, pero yo soy un hombre muy apasionado.
Suelo llevar las cosas que hago y disfruto al extremo. Si compraba un video juego era para jugarlo y jugarlo hasta que la consola se calentara y se averiara. Si compraba un CD lo escucharía una y otra vez y seguiría al artista en cada presentación de Siempre en Domingo y coleccionaría los recortes donde apareciera en revistas y periódicos. Creo que me hago entender. Cualquier cosa que me rodeara era porque se trataba de algo que exprimiria a tal grado que me obsesionaría con ello.
Después de 6 años cuando estaba entrando a mi carrera y que empece a conocer más personas y sobretodo más mujeres con diferentes formas de pensar, con otro tipo de comportamientos y más que nada, con filosofías de vida similares a la mia fue cuando decidí terminar por la buena.
Tenía poco de haber conocido a Paola en la Universidad, y en una de nuestras primeras conversaciones serias donde filosofábamos de nuestras respectivas vidas, me cuestionaba mucho porque nunca traía a Liz a los convivios y fiestas que hacíamos con el grupito de amigos de la carrera. La respuesta era siempre la misma, “es que no creo que se sienta cómoda”,”no es de estos tipos de ambiente”, “es muy estudiosa”, y entonces Paola traía la pregunta matona: “¿Entonces que haces con ella? Sólo se ven y tienen la misma rutina, no comparten experiencias porque no disfrutan el mismo tipo de aventuras, no tienen los mismos gustos..¿no te gustaría tener una novia que se siente contigo a jugar Playstation o ver Dragon Ball juntos? No sólo se trata de quererse, sino de vivir realmente juntos pero sobretodo vivir la vida con emoción. Yo no veo esa emoción en tu cara, Aron.”
Esas palabras caían como gotas a un garrafón que se había estado llenado de agua y que estaba a punto de derramarse. Con eso en mente tuve que iniciar un proceso doloroso de separarme de Liz para luego cortar y terminar definitivamente. El día que terminamos fue mucho lo que tenía que digerir y quedamos ambos en no contactarnos por un año. Creo que era lo mejor que podíamos hacer, más que nada yo que no era lo suficientemente maduro como para enfrentar a alguien que ya no era lo que fue tanto tiempo.
Había madurado y ya no quería lo mismo que quería en la preparatoria, y fue necesario tomar acciones.
__¿Así nomas? ¿Me estás diciendo que terminaron después de seis años sólo teniendo una conversación de rompimiento y todo se acabo? No señor Katz, yo no me trago esa versión de sus hechos, digame cuantas veces le desgració el corazón y que más estupideces hizo en ese tiempo. Los jóvenes en esa etapa cometen muchas idioteces y estoy seguro que usted no fue la excepción. ___ preguntaba Genesí, como siempre acosando la verdad.

¡SIIIIII QUE DIGA LA VERDAD EL DESGRACIADO!

¡EXIGIMOS LA VERDAD DE LOS HECHOS!

¡ALGUIEN PRENDA EL AIRE ACONDICIONADO QUE HACE CALOR!

¡Ok! Sí tienes razón, terminamos alrededor de doce o trece veces…….y pues….una vez que cortamos, bueno quizás fueron dos, tuve otras novias….¡pero nunca la engañé! ¡Era en esos tiempos cuando no éramos novios solamente!

¡LO SABIA!¡ES UN SIN VERGÜENZA!

¡A ENJUICIARLO GENESI!

¡¡¡ ¡EN SERIO ENCIENDAN EL AIRE ACONDICIONADO!! !!

__Me da lástima Señor Katz, terminar la relación con una mujer para luego andar como pica flor con otras pobres damas sólo por alimento de su propio ego. Y de seguro ella aceptaba sus desaires. Pobre mujer, estoy segura que realmente lo amaba y usted sólo jugaba con ella.
Me apena aceptarlo pero tienes razón Genesí, ese tipo de cosas no las debería hacer un caballero pero aprendí mi lección, bueno, en realidad aprendí demasiadas. Aprendí que era un compromiso real de meter a alguien en tu vida de una manera sentimental, y que con ello vienen muchas responsabilidades. Qué cuando decides compartir ese tiempo con aguien, debes de disfrutar cada segundo y vivirlo como si fuera el mejor momento en el mundo entero. Que te debe de emocionar, motivar y apasionar como nada en tu existencia. Qué aunque no tengan los mismos gustos, si deben de disfrutar las mismas experiencias y compartir algo nuevo tiempo con tiempo. Mi lección final fue no dejarme llevar por el ego y los celos, por que si por algo regresaba con Liz era porque me enteraba que alguien más la estaba pretendiendo y no quise permitirlo. Debí haberla dejado desde el momento en que aprendí que no eramos el uno para el otro.
Guerreras…sabemos que este hombre no ha contado ni la mitad de la verdad de los hechos y yo Genesí deberé juzgar su lección con esta mujer, pero por hoy lo dejaremos enfrentar sus propias sombras fuera del programa. Se nos ha terminado el tiempo pero los invitamos a sintonizarnos en el siguiente episodio en esta nueva temporada especial de Corazones de Guerreras. Recuerden, las siete historias de Aron katz, exclusivamente en Corazones. y esta semana les digo:

_ “_Una mujer sin un hombre es como un pez sin bicicleta” ¡HASTA LA PROXIMA!

Terminaba por fin la primera emisión del programa, y se escuchaba la canción de despedida, que era igual que la del intro. Paola corrió a mis brazos y me apretaba como si me acabaran de golpear todos los bullies que había presenciado en toda mi vida.

  • ¿Estás bien? ¿Cómo te sientes?¿Requieres de unos calzones nuevos como yo?
  • Sí, creo que estoy bien. Y sí, creo que tenemos que ir a walmart por unos calzones nuevos.

Recuerdo que me sentía aliviado pero que no duraría para siempre, dado que apenas era el primer episodio y por lo menos me esperarían seis meses de tortura pues era lo que decían duraba una temporada del show.

No había dicho toda la verdad respecto a Liz, hay un tema muy delicado del que poca gente habla cuando ya no funcionan bien en un noviazgo. La costumbre, esa palabra que suena simple pero que es un punto muy peligroso cuando se llega a vivir con ella. Y después de tantos años con Liz, la costumbre era algo que nos inundaba día a día. Es muy difícil terminar con algo con lo que te haz creado en tu mundo y con el que simplemente sin ello, no te ves. Pero cuando “te cae el veinte” reconoces que tu y la persona con la que te encuentras merecen cosas mejores, “amores de cuentos de hadas” , amores de novela o amores de grandes amigos,quizás.

Es por esto que hablaba del amor platónico, porque cuando sabía que lo nuestro tenía este problema, pensaba en Mirella, imaginaba que con ella los días no serían como otros, que iban a ser especiales, que cada vez que la viera , iba a sentir una pasión y alegría que nunca había sentido y que mi vida iba a mejorar al estar a su lado. La verdad no podía estar más alejada pues siempre que deseamos algo que no tenemos, lo hacemos aún más preciado cuando entran nuestras deficiencias e idealizamos lo inalcanzable.

  • ¿Entonces Liz fue la primera ex novia que buscaste? — me preguntaba Paola cuando salíamos de las instalaciones del canal.
  • Sí, trate de ir por el orden en que me había relacionado con cada una de mis ex novias.
  • ¿Y está fue la del alboroto mundial que me platicaste o fue otra ex novia? –
  • ¡No!, ¡jaja! la del alboroto fue otra, con Liz fue muy tranquilo pero sobretodo muy alentador, supongo que la Genesí me pedirá platicar del encuentro en el siguiente programa…

Continuará つづく ….

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