Claudia: “He crecido internamente sin darme cuenta”

Luego de concluir su intercambio de un semestre en Austria, Claudia se siente orgullosa por la manera en la que ha aprendido no solo la cultura de este país, su idioma y de otras personas, si no a ser independiente, responsable, puntual, amable, respetuosa y entre otras miles de aptitudes que no tenía antes de irse de intercambio.
Destaca que su familia anfitriona en Austria era la mejor pero esta tenía reglas y una forma de vida distinta a la suya, razón por la cual aprendió a apreciar más lo que tiene en Panamá. Además se volvió una persona más cariñosa porque al darse cuenta que su tiempo en Austria sería limitado, tenía que demostrarles a todos lo mucho que los quería todos los días.
Aprendiendo alemán
En cuatro meses pudo aprender alemán, defenderse sola en la calle, hablar con otros sin ningún problema. “La verdad es que lo aprendí solo hablando, aunque al principio me daba pena después me di cuenta que de esa manera aprendía. No importaba adonde fuera, a una tienda, a un restaurante, a tomar el bus, al súper, siempre tenia que hablar alemán. Después me metí a clases de alemán y me ayudó mucho. Pero definitivamente para mi, hablar, fue la clave”.
Un intercambio, una nueva vida

Siempre es bueno darse una pausa y vivir experiencias totalmente distintas. Para ella un intercambio es como una nueva vida, con nuevos amigos, nueva cultura, nueva forma de pensar, ideas distintas y llegas a conocer a un sin fin de personas que se vuelven parte de tu familia.
Ya está abierto el período de inscripciones para ser participante de intercambio en Austria ,-http://www.afs.org.pa/programs/programa-colegial-en-austria/. Claudia recomienda este destino “ya que la gente es un amor, son todos muy amigables, cariñosos, fiesteros, divertidos, entre otros cualidades. No solo es un país con gente hermosa, si no que tiene lugares que te quitan el aire. Hay cientos de lugares por descubrir”.
