Cómo la realidad virtual aporta una nueva perspectiva al periodismo

A principios de este mes una nueva herramienta en la evolución del periodismo digital llegó a los hogares de un millón de suscriptores del New York Times en la forma de una caja de cartón. El paquete contenía visor de realidad virtual de cartón corrugado que, combinado con un smartphone y la aplicación NYT VR, les permite a los lectores a ver Los desplazados, una película de 11 minutos sobre los niños refugiados, en un video inmersivo a 360 grados, según reconstruyó el último domingo The Guardian.

“La caja en sí parece como los teléfonos móviles del tamaño de un zapato que vemos en la repetición de Seinfeld”, escribió la editora Margaret Sullivan. “Pero en este momento, esto es lo nuevo”. Aunque no es exactamente así. Porque la realidad virtual ha existido durante décadas. Que el precio del equipo VR se haya desplomado es la novedad (se puede comprar un set de cartón de Google por menos de 10 libras), y varias de las mayores compañías tecnológicas del mundo están invirtiendo fuerte en VR, incluyendo Facebook y Google.

“La realidad virtual parece estar en la cúspide de la adopción masiva”, reza la introducción de un nuevo informe del Centro Tow de Periodismo Digital, la productora de VR Secret Location y el programa Frontline de la cadena PBS, quienes colaboraron en el primer documental de realidad virtual para Frontline, Ébola Outbreak : Un viaje virtual. “Para los periodistas, la combinación de la captura de video inmersivo y difusión a través de los teléfonos móviles es particularmente emocionante”, continúa el informe. “Promete al público acercarse a una historia más que con cualquier plataforma anterior”.

Un evento de realidad virtual del The New York Times en New York (NYTimes).

Este sentido de conexión es la clave para el atractivo de la realidad virtual, según Jake Silverstein, editor en jefe de la revista The New York Times, que fue clave para su adopción por parte de la organización. “Cualquier otro tipo de narración implica enmarcar, ya sea el marco rectangular de una fotografía fija o la elaboración de un periodista al escribir una noticia o perfil. Pero en realidad virtual no hay ningún marco. Cada uno puede mirar donde quiera dentro de la escena. La experiencia conduce a un sentimiento de conexión y empatía que es más poderoso que el video tradicional.

En realidad virtual no hay ningún marco; cada uno puede mirar donde quiera dentro de la escena.

Sin embargo, la falta de un marco narrativo que hace a la realidad virtual una herramienta tan poderosa puede conducir a cuestiones éticas en torno a su uso en el periodismo. “Ciertamente es justo preguntar si la vr, con sus representaciones más realistas, podría ser más engañosa que otras formas de periodismo”, argumenta Fergus Pitt, analista y miembro del Tow Center para el Periodismo Digital. “El público, cuando se le pregunta, dice que entienden que son periodistas los que hicieron el trabajo, pero las escenas que han visto permanecerán alojadas en sus mentes y tal vez en su inconsciente de una manera poderosa. Eso es una gran responsabilidad”.

“La pretensión de la realidad virtual es ver algo que realmente ocurrió en oposición a algo, obviamente, construido, por lo que la autoría es más borrosa”, añade Taylor Owen, profesor asistente de medios digitales y asuntos globales en la Universidad de British Columbia. “Se trata de un entorno altamente construido pero con la pretensión de que el espectador crea que no lo es”.

Las sombras

Los desplazados, el documental del New York Times, fue criticado por algunos periodistas, incluyendo Mike Oreskes (director editorial de NPR). “La computadora puede generar la impresión de estar en una escena del crimen mezclando fotos de la escena del crimen y videos posteriores”, escribió vía correo electrónico al personal de NPR News. “Esto va a parecer muy real. Pero podría no pasar los altos estándares establecidos por la mayoría de los reporteros gráficos. Es una cuestión de normas: debemos poner la tecnología al servicio del periodismo no al revés”.

Silverstein compara las técnicas de producción de realidad virtual, ya no con el fotoperiodismo, sino con el video documental. “Para mí las preocupaciones tienen que ver con la complejidad de la filmación. Si un periodista se siente cómodo tomando decisiones sobre el sonido en ese contexto, entonces puede hacer lo mismo en un contexto de realidad virtual”.

Más allá de las preocupaciones, los informes de rv siguen apareciendo. La semana pasada, el NYTimes creó un informe de realidad virtual sobre las vigilias de las víctimas de los atentados de París, y la revista publicará una versión en rv de su anuario Great Performers el mes próximo. Otros medios no se quedaron atrás. Sky News hizo su primer informe de realidad virtual sobre la crisis de refugiados, y The Guardian también está experimentando, y planea lanzar su primer pieza de rv para fin de año. La pregunta que queda florando es: con los costos de producción, ¿tendrán las empresas más pequeñas posibilidad de producir contenidos rv?

Aunque no dice cuánto le costó al diario Los desplazados (el rumor es que costó 100.000 dólares por minuto), Silverstein aseguró que el proyecto fue rentable, gracias a sus espónsors (Mini y General Electric). No todas las empresas de medios pueden atraer a semejantes marcas, por supuesto, pero los costos de producción de rv están cayendo constantemente a medida que aparecen nuevas cámaras. “Producir rv no tiene por qué ser tan caro”, dice Jamie Pallot, co-fundador de Emblematic Group, una productora de realidad virtual. “Nuestra primera producción, Hunger in LA, se hizo por 700 dólares, aunque también pedimos un montón de favores”.

Algunos observadores acusan cinismo frente a la expectativa en torno a esta tecnología. Pero Pitt cree que deberíamos tener una visión a largo plazo en lo que puede aportar al periodismo.

“¿Realmente creemos que los medios de comunicación han terminado su evolución? Una apuesta segura es que algunos medios de comunicación se harán más inmersivos y envolventes, que permitirá al público viajar a otros mundos”.