Las ocho señales de alarma del Alzheimer, ¿abuela qué te pasa?

El Alzheimer es un trastorno cerebral que afecta gravemente las partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje que lleva a las personas a no recordar adecuadamente y con ello a un precipitado deterioro de su vida y de las personas que le rodean.

“Cuando mi abuela empezó a no reconocer dónde vivía y quiénes éramos entonces fue cuando nos planteamos recurrir a un profesional de la psicología que acudiera a nuestro domicilio, no por ella, sino por nosotras, teníamos que aceptar que la abuela se había ido”

1. Disminución de la memoria reciente que afecta el desempeño en las labores diarias.

Es normal que en ocasiones se nos olvide pagar una factura, el nombre de un compañero o el numero de un teléfono, que habitualmente es recordado con posterioridad. Pero cuando el Alzheimer llega a tu vida se olvidan cosas con mayor frecuencia y nos volvemos reiterativos en la misma pregunta.

“Niña, ¿Cuándo has venido?. — Ayer por la noche abuela, cené contigo y con el primo y con la tía. — Ah sí que memoria tengo hija perdona, pásame el pan para mojar el huevo. — Claro abuela, ¿está buena la comida eh? — Sí hija sí, oye niña y ¿Cuándo has venido?”

2. Dificultades en el desempeño de las labores diarias.

Las personas que viven ocupadas se distraen de vez en cuando y olvidan por ejemplo que dejaron un pastel en el horno, pero los adultos mayores que presentan está enfermedad olvidan cómo prepararlo y servirlo.

“Hoy de comer croquetas que se que te gustan — Claro abuela, siempre que llega el fin de semana hacemos croquetas con las sobras del cocido, ¿cómo empezamos? — Como siempre niña, la masa rebozada con huevo y a la sartén — ¿Pero cómo hacemos la masa? — Pregúntale a tu madre que seguro que sabe.”

3. Problemas de Lenguaje.

En ocasiones hemos tenido dificultad para encontrar una palabra para completar una frase y darle sentido, pero se logra cuando la reemplazamos con otra palabra similar. En el caso del Alzheimer con frecuencia se olvidan palabras sencillas y es difícil sustituirlas por otras y al hacerlo lo hace en forma inadecuada haciendo que la frase que exprese sea incomprensible.

“Qué frío hace niña — ¿Quieres que cierre abuela? — Sí cierra la … la… la…la… — ¿La ventana abuela? — Sí eso la dichosa ventana.”

4. Desorientación en tiempo y espacio.

Por momentos olvidamos el día de la semana o el lugar dónde estamos, pero los que padecen esta enfermedad llegan a perderse hasta en el barrio dónde viven, o en lugar que fue conocido para ellos, no se ubican, no saben cómo llegar o cómo hacen para regresar a su casa.

“Niña vámonos a casa que ya es tarde — Abuela estamos en casa ya — ¿Cuál? ¿Cómo? ¿En la tuya o en la mía? —En casa de mamá abuela — No lo sé pero vamos a casa niña que ya es tarde”

5. Disminución en la capacidad de juicio.

Nos habituamos a centrarnos en una actividad y por ejemplo si tenemos a nuestro cargo niños o estamos haciendo café, temporalmente podemos olvidarnos de esto mientras estamos haciendo otra cosa. En el caso del Alzheimer la persona se olvida completamente que el fuego está encendido.

“Abuela huele a quemado — ¿Cómo dices niña? — El café abuela que se ha salido todo y huele a quemado — Uy hija qué peligro, ¿y cómo ha sido eso?”

6. Extraviar las cosas.

Cualquiera puede extraviar la billetera y las llaves, pero al final puede reconstruir los hechos y recordar dónde las dejó o perdió. Una persona que padece Alzheimer, no logra recordar el lugar donde las guardó o puede que coloque las cosas en lugares inapropiados por ejemplo la plancha en la nevera o un reloj en el tarro del azúcar.

“Niña, ¿Sabes dónde están mis llaves? — Abuela no sé, busca en el bolso o en la chaqueta, o en la mesilla, ¿están? — Mmm no — ¿Y te acuerdas cuándo fue la última vez que las viste? —Mmm no — Abuela están en la cocina, en el cesto de la fruta — Madre mía, ¿Quién las habrá puesto ahí?”

7. Cambio del ánimo en el comportamiento.

Todos podemos tener un mal día o estar tristes o de mal humor en algún momento. Las personas mayores con la enfermedad de Alzheimer sin ninguna razón aparente pueden presentar cambios súbitos del estado ánimo, por ejemplo, de la calma al llanto o de la angustia a la calma, en pocos minutos.

“¿Abuela te pasa algo? — ¿Cómo dices niña? — Estas muy callada , ¿estás bien?— Uy hija qué dices estoy divina, ¿y tú que tienes cara de pasa?

8. Disminución de la iniciativa.

Es normal sentirse cansado de las labores del hogar, los negocios, o las obligaciones sociales pero la mayoría de las personas recuperan la iniciativa y el esfuerzo, pero cuando las personas sufren de Alzheimer se vuelven pasivas y requiere que se les guíe e impulse para que realcen sus actividades.

Artículo publicado en colaboración con Gloria Inés Gómez Pacheco. Psicóloga Profesional. Núm.: 102293 del Colegio de Psicólogos de Colombia.
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