¿Cómo reducir nuestra huella?

Muchos han sido los resultados de la huella del ser humano: contaminación, sobre explotación de la tierra y hambruna. Pero no nos habíamos dado cuenta hasta hace poco, convirtiendo esto de cuidar el medio ambiente en una tendencia tras varios años de estudios sobre la evolución y el cambio climático constante de la tierra; a causa de la presencia de un ser aparentemente inofensivo, el ser humano.

Somos los responsables del resultado del mal uso del suelo y de la sobreexplotación de lo que la madre tierra nos da. En nuestros pasos recae la culpa, pero tras de estas huellas está también la SOLUCIÓN.

Así que si quieres hacer el cambio, te ofrecemos estos consejos, que pueden parecer trillados, pero que realmente pueden hacer la diferencia y reducir tu huella. Toma nota.

Elige local: Prueba con los productos producidos localmente. Apoyarás el sustento económico de la ciudad y romperás con el ciclo en el que las grandes fábricas de productos internacionales te han metido. Es cierto que pueden tener productos más baratos, pero que en comparación con lo que contaminan, vale la pena.

Come orgánico: La agricultura orgánica toma en cuenta los efectos a mediano y a largo plazo de las intervenciones agrícolas en el planeta, establecen un equilibrio ecológico para proteger el suelo o evitar problemas de plagas. Y ni hablar de los beneficios que traen a tu salud.

Ahorra energía: La luz es uno de las formas más fáciles de gastar la energía, prueba con lámparas LED, aprovecha la luz natural y termina todos tus pendientes que necesiten de luz en el trascurso de día, pero sobre todo pinta tu casa de colores claros, así reflejaras más luz natural y utilizaras menos artificial.

Crea vida: Planta un árbol en la banqueta de tu calle, en la jardinera de una avenida. Si lo prefieres siembra tu propio jardín, hay muchas opciones modernas en cuanto a decoración de jardines, prueba la que más te guste, pero lo más importante es el cuidado que le das, no olvides regarlo y cuidarlo, es como tener un hijo.

Deja el coche: Bájate del coche y camina o utiliza una bicicleta, además de cuidar el medio ambiente, te ejercitas y cuidas tu salud. Otra opción es usar el trasporte público, aunque estos contaminan hasta cierto punto. Pero si eres un amante inseparable de tu coche, utiliza combustibles reciclados, hay muchas opciones.

Cuida el papel: Imprime menos y utiliza más el correo, escribe pequeño no pasa nada, mientras escribas bien, imprime de ambos lados y utiliza hojas recicladas. Así cuidaras la vida de muchos árboles, recuerda que estos son los que convierten el dióxido de carbono en oxigeno que utilizamos para respirar.

Reutiliza: Literal, puedes reutilizar todo. Hay muchas opciones, busca en Pinterest y encontraras un sinfín de ideas que te puede servir para reutiliza casi cualquier cosa, desde botellas de PET para lámparas, revistas viejas para hacer una mesa y Cd’s que ya no escuchas para decorar y darle vida a cualquiera de tus libretas.

Y sobre todo, dona: Muchos de los alimentos y productos que no utilizas o consumes, puede ayudar a muchas cosas, por ejemplo: el exceso de desechos, la sobreproducción de productos, a un control de desperdicios y más… esto quiere decir que mientras más usas, menos desperdicias. Además, al mismo tiempo estarías ayudando a quienes más lo necesitan y puedes obtener beneficios como los que APT, ofrece para ti.

Así que esta en nuestras manos hacer el cambio, no importa si no sigues todos nuestros consejos, o ya usas alguno; lo que importa es que por lo menos utilices y seas consciente de uno de estos y así, pongas tu granito de arena. El planeta y los que menos tienen, te lo van a agradecer.