Tocando fondo. Carta anónima de un guardia civil

Me dispongo a escribir esta carta empujado por el sentimiento de hartazgo, desazón, a la vez que de humillación y vergüenza que me ha dado ver cómo un Ayuntamiento de Madrid, concretamente el de Boadilla del Monte, relacionada con la mayor trama de corrupción política de este país (una de tantas) como es el caso Gürtel, le ha comprado a la Guardia Civil dos vehículos patrulla y se los ha regalado a modo de dádiva para que los usen para el servicio. Sí, dádiva, en toda regla.

Soy un humilde agente de la Guardia Civil en activo desde hace casi 20 años y les voy a relatar algo.

En este trabajo ya he visto casi de todo, y digo casi porque desgraciadamente cada turno de servicio es una nueva aventura donde aunque a uno le parezca que no puede ver algo más esperpéntico, asombroso, doloroso o desagradable que lo que vio el turno pasado, siempre hay algo que te sorprende en el siguiente servicio que realizas.

Cuando uno ingresa en la Guardia Civil no lo sabe bien, pero va a ver situaciones desagrables claro. Muy desagradables. Son cosas que a uno le impactan, pero debe uno sobreponerse y hacer tu trabajo sin derrumbarte. Se acaba uno acostumbrando y aceptándolo, no te desmoraliza ni te desmotiva, al contrario, se asume como normal y se sigue con el servicio. Afecta, sí, pero se sigue para delante. A lo que no se acostumbra uno, y que todo agente ve día a día en todos los Puesto de la Guardia Civil, es ver el estado de degradación en el que está el Cuerpo, año tras año, hundiéndose en el fango cada vez más.

Miren Vds, no sé siquiera si esta carta la leerá alguien, pero les puedo asegurar una cosa: no creo que haya ni un solo agente de la Guardia Civil de Seguridad Ciudadana en toda España (y de especialidades habrá) que no esté desmoralizado, hastiado, desmotivado y hasta asqueado de cómo está funcionando a día de hoy este Cuerpo “policial”, y entrecomillo policial, porque más bien creo que nuestros Generales piensan que somos una rama más de las Fuerzas Armadas, de las cuales estoy orgulloso, pero que no somos para nada parte de ellas, ni somos soldados. Ejercemos labores de agentes de policía, pero somos guardias civiles.

Miren ustedes, la desmoralización generalizada en los guardias civiles ha llegado a tal punto, que no hay ni un solo agente que confíe en que esto va a mejorar, pero ni por asomo. Ni uno sólo. Se lo aseguro. En una encuesta que se hizo por una asociación no hace mucho, el 85% estaría dispuesto a irse a otro cuerpo policial.

Son tantos los años que llevo de despropósitos, de falta de medios materiales, de falta de plantilla para prestar servicio eficaz, de desorganización de los servicios, de instalaciones repugnantes y viejas, de mandos, tanto oficiales y suboficiales que sólo quieren vivir bien y no quieren problemas, que a día de hoy les puedo decir, que la Guardia Civil ha tocado fondo. Los agentes estamos hartos.

Esos coches que entrega el Ayto. de Boadilla del Monte a la Guardia Civil les puedo asegurar que a la vez de ser una humillación y deshonra para muchos componentes de la Benemérita, a su vez son los mejor dotados de material y mejores que cualquier otro que compre la Dirección General de la Guardia Civil (DGGC). Al menos los agentes que los usen no tendrán la inseguridad de ir en una tartada vieja y desgastada por los años.

Miren, yo estoy destinado en una localidad de las llamadas grandes, un Puesto Principal que se denomina, donde se supone debe haber más recursos humanos y materiales. Pues que sepan que ahí se patrulla con un coche que tiene casi 13 años, le suena todo, está con una apariencia lamentable y los turistas nos miran asombrados al vernos en esas tartanas con ruedas. Los autóctonos ya están acostumbrados claro, saben que España es un país cutre y de pandereta que tiene a su Guardia Civil con pocos recursos.

Los coches más nuevos, porque hay más coches patrulla sí, se quedan para los mandos, uno para el Teniente (como el que sale en plan florero al lado del alcalde de Boadilla), y otros para Sargentos. Mandos que sólo pisan la calle para una cosa, ir a vigilar las patrullas de seguridad ciudadana que están en la calle. No les desborda el trabajo, hay muy pocas en la zona de actuación donde estoy. No todos los mandos son iguales cierto, pero los que yo he conocido en mi carrera sólo quieren trabajar de lunes a viernes en horario de 08:00 de la mañana a 14:00, y no le lleves quejas o problemas. ¡¡Y tienen exceso de jornada y todo!!. Un dislate. Eso sí, el complemento de 680 € al mes sí los cobra el Teniente jefe del Puesto y unos 400 el Sargento jefe de área. Sinceramente, se ríen en nuestra cara todos los días.

La Guardia Civil tiene un sistema implantado en el que los Sargentos no tienen por qué patrullar. Con los oficiales ya ni les cuento. Tienen tal calidad de vida y remuneración que la sensación que tenemos los guardias es de que la Guardia Civil es una estafa al ciudadano. Paga a Tenientes su complento de 680€/mes aunque ni estén en su destino de forma presencial porque están haciendo un curso puente que llaman, de unificación de escalas de oficiales. Básicamente su función no es policial, es política y de protocolo más bien. De alternar con las autoridades locales y empresarios varios, y ya de paso, ir a alguna comida como invitado, sin esperar nada a cambio claro, aquí todos los españoles sabemos que los políticos y empresarios son personas más honradas que la madre Teresa de Calcuta (…). Basura todo.

Miren, hay tal cantidad de falta de efectivos por España, que hay veces en que una patrulla puede tardar una hora en llegar a un punto donde es requerida. Efectividad cero. En Puestos grandes no andamos mejor, con una sola patrulla en el turno hay veces en las que por indisposición médica de un efectivo ya no hay patrulla, el miembro de la oficina de recepción de denuncias se tiene que hacer cargo de quedarse en el Puesto como Guardia de Puertas, pero claro, al venir gente a denunciar la patrulla se tiene que ir a cubrir ese puesto mientras el compañero no se levanta de la silla en toda la tarde (o mañana) recogiendo denuncias varias. Nos comen los robos en viviendas, en vehículos, los hurtos de carteras y el tráfico de drogas. En Puesto pequeños, ni les cuento, allí no se cubren las 24 h del día ni de lejos. Los ciudadanos no tienen protección en muchas localidades de España. Esto es así de real.

Miren, de material la Guardia Civil es un desastre. No paran de decir que si alerta terrorista 4, que si la amenaza yihadista es un problema, que si las Fuerzas de Seguridad están preparadas. Mentira. Hablarán de los grupos de información con sede en Madrid, aquí en los Puestos de la Guardia Civil, los currantes de a pie, los agentes no están formados en técnicas de combate urbano, ni en enfrentamientos armados, ni hay protocolo de actuación, ni de plan de cierre de carreteras en caso de atentado, las armas de las que disponemos son armas de los años 50, caducas, pesadas; CETMES de los que nuestros padres usaban en la mili con munición calibre 7,62 que usado en zona urbana no es que sea un peligro para los viandantes, lo siguiente. Los subfusiles mejor ni les cuento, la famosa Z70B, también arcaica e insegura, donde de no usarla, muchos de los agentes no saben ni cómo funciona eficazmente. Es un subfusil desfasado.

Sepan algo, el Gobierno de España tiene a la Guardia Civil dejada y abandonada en material. No se dejen engañar por las imágenes que salen de la unidades especiales con buenos medios, como GAR, UEI, esas unidades no llegarán los primeros a un lugar de ataque terrorista, llegará una patrulla de Seguridad Ciudadana con una simple pistola con munición blindada no apta para el trabajo policial y sin formación eficaz y con suerte un coche con menos de 10 años. Intentará hacer algo claro, pero les aseguro que no estamos por la labor de jugarnos la vida por 1.500 € tontamente. Se improvisará con los pocos medios con que contamos y más ganas que medios y preparación.

Las cosas hay que hablarlas claras: Los guardias civiles de seguridad ciudadana ya no nos creemos ese lema absurdo y rancio de “honor, lealtad y sacrificio” que usan los mandos para arengarnos. YA NO. Eso se acabó.

Hemos hecho ya muchos sacrificios, al menos yo, y me ha engañado y abusado tanto la Guardia Civil en estos casi 20 años que ya no cuela.

Estamos hartos de ver que sólo somos los agentes los que trabajamos en la calle contra la delincuencia, cada vez más y generaciones de personas que no respetan como antes a un agente de la autoridad, haciendo nuestra labor más complicada y peligrosa, que contamos con medios tercenmundistas, atendiendo al ciudadano contándole mentiras y monsergas para quedar bien cuando la realidad es que el robo que ha sufrido no lo va a investigar ni esclarecer nadie por falta de gente, que no se ha podido prevenir su comisión porque sólo hay una patrulla para muchos kilómetros cuadrados, o ni hay patrulla cercana, que las noches y fines de semana sólo es para la escala básica mientras los mandos se ausentan todos y están durmiendo en sus casitas, no hablemos ya de una fiesta señalada como nochebuena o nochevieja, los mandos no dan la talla, se quitan de en medio. Nos sentimos estafados también por ellos.

El Gobierno no nos dota de chalecos antibala aptos para 8 h patrullando sin ahorcarte el actual, las linternas son algunas de los años 90 y las otras tienen más de 20 años y te dejan tirada en un accidente porque no se sabe el nivel de batería que tiene al cogerlas, que no tenemos coches con material policial alguno (ni extintores muchos), que los coches mamparas brillan por su ausencia (apenas hay en los Puestos coches mampara), que los coches patrulla tienen más de 10 años (algunos cerca de 18), que no disponemos de fundas de pistola antihurto, que las dependencias muchas presentan aspecto ruinoso, tienen cucarachas y ratas (pongan cuartel guardia civil en google y juzguen su arquitectura moderna), que no hay radios para todos, que no se dispone de un mísero fax cuando a día de hoy muchos juzgados y otros cuerpos policiales usan ese medio, que el sueldo supera ligeramente al de un empleado de una conocida marca de supermercados, que cualquier cuerpo de policía local de localidad mediana nos supera en instalaciones, vehículos, medios en general, remuneración, que no tenemos un turno de trabajo estable, que los mandos sólo quieren que paremos coches en cualquier rotonda de España sea el horario que sea y anotemos personas sin más para justificar que “hemos trabajado”, el sistema de productividad recompensa a los que hacen labores burocráticas por encima del que está en la calle jugándosela y pasando frío o calor, porque trabajo que le hace el guardia-administrativo al mando trabajo que éste no hace y a vivir mejor.

Damos pena, hacemos el ridículo en la calle con nuestro medios de cuerpo pobre, nuestros mandos sólo quiere vivir bien y los agentes estamos, con perdón, hasta los cojones.

Esto no se sostiene más tiempo. La Guardia Civil necesita urgentemente una reforma profunda y amplia, de todo tipo. La seguridad de los ciudadanos está en juego. No se va al trabajo en las mismas condiciones anímicas si vas a un Puesto ruinoso y repugnante donde te cambias entre cucarachas y patrullas con un coche viejo que si vas a unas instalaciones acorde a los que se supone es un país desarrollado de la Unión Europea y un coche patrulla moderno con no más de 5 años (como el sistema de renting que tiene la policía nacional para renovar la flota cada poco tiempo). No saben ustedes lo que cambiaría la cosa. Dicen no hay dinero, pero sacan 5.000 millones ahora para rescatar autopistas de peaje ruinosas que jamaás deberían haberse construido. Con ese dinero habría para renovar toda la flota de vehículos y no tener que ver el bochornoso espectáculo de la entrega de dos coches patrulla por el Alcalde de Boadilla del Monte, comprar chalecos antibala individuales para todo el que patrulla por España, fundas antihurto, linternas, renovar instalaciones, radios, etc.

En fin, podría escribir muchas más páginas pero no creo les deje más claro el nivel al que hemos llegado a día de hoy la Guardia Civil. No mantengo muchas esperanzas de que esto cambie con la llegada del nuevo Director General, pero les mentiría si les dijera que no albergo ninguna y que algo cambie.

Tan sólo quería transmitirles lo que sentimos miles de guardias civiles en España, eso sí, antes de despedirme indicarles que aun con todo lo narrado, los guardias civiles seguimos trabajando en la calle tratando de ayudar donde se nos necesite y, aunque tengamos unos medios cutres y paupérrimos en Seguridad Ciudadana y estemos abandonados a nuestra suerte, tratará el agente que reciba la llamada de auxilio de llegar lo antes posible, hacer todo lo que esté en su mano para ayudarle en su problema y se irá satisfecho si un ciudadano de bien ha visto que su problema ha sido resuelto por la Guardia Civil de verdad, los que nos batimos el cobre en las calles y pueblos de nuestra querida España, no por los que la tienen manga por hombro organizando desfiles y despedidas de otros generales que se jubilan.