El último escalón de mis 20’s.

Este es el último escalón de mis 20. Abraham de 29 años por fin encontraste el camino y la dirección correcta. Ya sabes hacia dónde vas y como lo vas a lograr. Tardaste muchos años en descubrirlo. Tenemos tantas cosas que reprochar al Abraham de 18 (A18) o al Abraham de 21 (A21). Lo desenfocado que eras, lo “valemadrista”, las oportunidades que dejaste pasar, todas esas malas elecciones que tomaste. Supongo que para eso la juventud, para equivocarse.

Si pudiera hablar con A18 y A21 les diría: “¡aléjate de esas mujeres! No son lo que crees. O mejor si, sigue con ellas, igual lo disfrutaras”. A A23 le pediría que se enfocara en los proyectos universitarios en desarrollar todo ese montón de habilidades sociales que necesita para destacar. Las fiestas, el alcohol y las mujeres no lo son todo.

Aunque no has hecho todo mal, A25, encontraste el deporte que harás toda tu vida. Haber obtenido un tercer lugar nacional (FNJJB) y un segundo de un torneo internacional (Mexico OPEN, IBJJF) solo es el comienzo de algo más grande. También te animaste a hacer un viaje con tus ahorros –y un préstamo de tus padres — al otro lado del “charco”. ¡Tranquilo A30! Ya tendremos más viajes como esos y mejores. Paciencia.

A29 ya no eres aquel chamaco tímido e inseguro, incapaz de poderle a hablar a una chica. Eso cambio. Hasta europeas has conquistado. ¡Bien muchacho! Ese es el Abraham que necesitamos, sin miedo, ni restricciones.

Ahora tú, A29 tienes mucho trabajo que realizar, no será fácil, ni cómodo, ni siquiera sabes en cuantos años te dará frutos, puede ser 5, 10, 20 o 30 años. No importa, no desistas. Abraham de 35 espera mucho de ti. Abraham de 40, 50 y — espero llegues — de 60 dependen completamente de ti. Solo tú sabes si quieres que ellos te reprochen que sean unos señores gordos manejando un BMW plateado que llegó al máximo de su potencial siendo el jefe de algún departamento de la empresa a los 30 y que ya no pudo hacer más. No dejes que las siguientes versiones tuyas tengan algo que reprocharte.

Lee mucho, ejecuta aún más, equivócate y vuelve a empezar pero no desistas. Hacer esto no te asegura que tengas éxito pero no hacerlo si te asegura el fracaso.

“La gloria está en el largo plazo”

Photo by Sheelah Brennan on Unsplash


Originally published at abrahamrdz.wordpress.com on July 29, 2017.