BRECHA DIGITAL

En esta primera entrada nos gustaría reflexionar sobre el concepto “Brecha Digital”.

Solemos asumir cuando hablamos de nuevas tecnologías, que es algo accesible a todos. Sin embargo, antes de llevar el debate más lejos, deberíamos entender cual es el concepto que estamos trabajando.

Recordemos, cuando aludimos a brecha digital hablamos de una separación que se encuentra a varios niveles (comunidades, estados, países…) entre las personas que son capaces y tienen acceso a utilizar las tecnologías de información y comunicación como parte integrada y rutinaria de su vida y aquellas que ni tienen servicio y acceso a las mismas y/o aunque las tengan no saben utilizarlas. (Serrano, A. y Martínez, E.)

Por lo tanto, podemos deducir fácilmente que la brecha digital, es una brecha social, en la medida que el acceso y uso de las tecnologías se constituyen como un elemento de exclusión. De hecho, en primera instancia, podemos pensar que simplemente con dotar e implantar infraestructuras y en definitiva, vías de acceso a las tecnologías de información, estos países o comunidades podrían romper susodicha brecha digital. Lo cual es una afirmación o bien un tanto inocente o bien un tanto imprecisa y perezosa: inconclusa.

En primer lugar, porque la brecha digital también es una brecha que repercute en nuestros países del primer mundo, en este caso sobre todo se constituye como una brecha generacional, donde los sectores de población avanzados en edad, pese a tener acceso a estos medios, no conocen como emplearlas o utilizarlas en su día a día.

Tabla 1

Uso de Internet en hombres y mujeres de diferentes edades

Nota Fuente: Casaño, C. (2011) La brecha digital de género en España: análisis multinivel (p. 53). España: Secretaria de Estado de servicios sociales e igualdad. Recuperado el 6 de septiembre de 2015 de: http://www.inmujer.gob.es/areasTematicas/sociedadInfo/publicaciones/docs/brecha.pdf

Se puede comprobar mediante esta gráfica, como lo afirmado no es solo una impresión social, sino que los datos lo corroboran, demostrando que no basta solo con poner a disposición del ciudadano estas tecnologías para que puedan gozar de sus beneficios. Por tanto, hacer universal el acceso a Internet no sería exclusivamente la solución al problema.

En segundo lugar, no nos olvidemos, en cuanto hablamos de otros países con escaso acceso a estas tecnologías, estamos reconociendo que el problema viene desencadenado por la desigualdad tanto económica como social, lo que nos hace reflexionar sobre los modelos teóricos de desarrollo, consumo y explotación humanos con los que contamos en la actualidad –en su mayoría capitalistas- como raíz del problema. En palabras más sencillas y para concluir, si no toda la población está alfabetizada y tiene acceso a los servicios universales más básicos (vivienda, educación, sanidad…) la brecha digital seguirá existiendo. Ambos problemas –el acceso a estos recursos y la brecha digital- van de la mano, y por tanto requieren de medidas que tengan en cuenta ambos aspectos.

¿Qué opináis al respecto? ¿Qué pasos deberían ser tomados para cerrar esta brecha e impedir que se expanda? ¿Su solución pasa por reformas más grandes y estructurales o se trata de reformas de estructura y recursos?

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