Exfoliante / Mascarilla Facial de Tepezcohuite y 5 arcillas de Ahal.

Dos meses y medio me costó regresar aquí. Fin, quería empezar con una oración blogspotica y misteriosa.

Todo comenzó cuando conocí Ahal, por allá en un no muy lejano 2015.

Ahal es una marca mexicana de cosmética artesanal, elaborada con ingredientes naturales, libre de maltrato animal. Procuran crear todos sus productos con un mínimo impacto ambiental y su laboratorio funciona con energía solar. (Sacado de la página oficial de Ahal, que siendo sincera, no dudaría de su palabra).

Tenía muchísimas ganas de conocer y probar sus productos desde que los conocí, la creadora de la marca, junto con sus empleados, siempre han mostrado un ambiente laboral muy divertido y una amabilidad muy grande en la atención al cliente, razones que hacían crecer mi interés por ellos.

Hasta hace poco, Ahal me regaló un cupón y decidí hacer uso de el comprando uno de sus artículos más populares.

Había leído muchos comentarios y en su mayoría siempre se mencionaba lo mismo: un producto muy bueno y un poco caro para el tamaño del frasco ($380 pesos por 80 gr.)

Tenían razón, pero no me decepcionó. La verdad es que es un producto que rinde muchísimo aún siendo pequeño, sólo no es un frasco grande como acostumbramos a ver en los exfoliantes convencionales (tal vez eso me digo a mi misma para engañarme).

Contiene tepezcohuite, arcilla roja, arcilla blanca, arcilla verde, arcilla negra, arcilla rosa, glicerina vegetal, extracto orgánico de áloe vera, aceite orgánico de jojoba, harina de coco, harina de avena, aceites esenciales de zacate limón, menta, lavanda y árbol de té, extracto de romero, vitamina E y vitamina C.

Ayuda a reducir arrugas, estimular la circulación en la piel, humectar, astringir y suavizar la piel. Es un producto vegano.

Recomiendan usarla dos veces a la semana, dejar 15 minutos y retirar con abundante agua. Nada fuera de lo común.

La mezcla es muy espesa, tengo que combinarla con muy poca agua para expandir la mascarilla con facilidad. La primera vez que la probé ardió un poco pero no fue algo intolerable ni doloroso, con el tiempo mi piel se fue acostumbrando.

Una de las cosas que más me gustan de la mascarilla, es que puedes exfoliar la piel agregando un poco de agua después o antes de dejarla 15 minutos en tu rostro, y lo mejor es que no es esa típica mascarilla que te hace sentir la piel “estirada” después de retirarla, puedes sentir la piel muy humectada y suave.

Definitivamente es algo que recomiendo sí o sí, he notado mi cara más iluminada y humectada, no soy constante en su aplicación pero disfruto muchísimo de sus beneficios.