En estas profundas soledades te has perdido a ti mismo.
Corres detrás de las personas, les estrechas la mano, deseando que en alguna de ellas estes tú. Y ellas tienen también el mismo gesto: Desean encontrarse en ti.
En estas profundas soledades giran los aspirantes, nadan los peces transparentes, idénticos al agua de la resurreción.
Jaime Sabines.