Lo que aprendí formando programadoras

En Ada nos dedicamos a Desarrollar Software con un Impacto Social detrás: ese Impacto se logra a través de nuestro Coding Bootcamp: uno de los primeros de Argentina y el único dedicado exclusivamente a mujeres.
Allí, 30 mujeres terminaron hace algunas semanas una formación intensiva en Desarrollo Frontend en el cuál le dedicaron más de 256 horas (4 veces por semana, 4 horas cada día, durante 4 meses) a convertirse en Programadoras.
Las coders ya están en procesos de entrevista con empresas líderes como Mercado Libre, IBM y Accenture.
En todos estos meses aprendí muchas cosas sobre la experiencia de formar mujeres, confirmé muchas realidades sobre como es intentar ser una mujer en tecnología y las empresas comprometidas con la diversidad:
- El talento está en todos lados, no importa ni el origen, ni clase social, ni situación económica actual. Sin embargo, aquellas personas que tienen restricciones para explotarlo lo que necesitan es simplemente una oportunidad para desarrollarse
- La experiencia de ser mujer y formarse en programación entre mujeres es muy positiva y muy diferente para las mujeres que forman parte de la experiencia: nuestras coders (así las llamamos) cuentan que en nuestro Bootcamp aprendieron a programar en serio y que las ayudó trabajar en equipo sin miedo a ser juzgadas

- Es clave el contacto con la Comunidad de Programadores -tanto hombres como mujeres- para que las coders puedan conocer de primera mano lo colaborativa que es nuestra comunidad, y puedan soltar miedos sobre como es ser una mujer en tecnología en un ambiente de trabajo real
- Las mujeres muchas veces sienten un gran interés por ser programadoras pero nunca inician sus estudios en esa rama por ser una disciplina mayoritariamente masculina. Este dato se repitió en varias de nuestras coders: programaban con algunos lenguajes en su adolescencia pero no se dedicaron a la tecnología por miedo
- Muchas mujeres desarrollan un pensamiento lógico y secuencial sin darse cuenta utilizando técnicas artísticas, como el bordado

- Aprender a programar para muchas de nuestras coders es como aprender un lenguaje nuevo: lo ven muy parecido a aprender inglés, francés o alemán, lenguajes con su propia sintaxis y semántica.
- Las empresas realmente comprometidas con la diversidad generan acciones reales y apoyan desde diferentes frentes -no solo sumando talleres, sino dando espacio, lugar e involucrando el talento que formamos en procesos de selección reales- y sobretodo: están compuestas por personas valiosas, empáticas y receptivas.
Lo que más disfruté de todo este proceso fue, sin dudas, ver el empoderamiento de las coders, el desarrollo de su capacidad para aprender de manera autodidacta y la pasión que las chicas desarrollaron por algo que amamos tanto y tantas oportunidades genera: La programación.
Este post fue escrito por Celes Medina, Directora General de Ada.
Podés postular para ser parte de nuestra Segunda Generación de Programadoras Frontend acá
