SISTEMA

¿Qué espera de mí?

Me pregunto cuál es el propósito central o tangible de estar inmerso dentro de este monstruo. Vives a diario dentro de sus entrañas, se alimenta de ti y dependes de él. Ambos somos parásitos, vamos de la mano. Lo peor de todo, es que nosotros lo hemos creado. Nosotros, los humanos, quizás no mi generación, quizás un tanto la de nuestros padres, y otro tanto nuestros abuelos. Incluso pudo haber sido en otro tiempo más lejano. Con el paso de los años, este monstruo, se ha ido transformando, nosotros junto con él, no podríamos dejarlo intacto, habríamos de reformarlo, influenciarlo, y cada grupo en el poder se adueñaba del mismo. Lo manipulaban a su antojo, hacía lo que ellos deseaban, y en esta vertiente, aprendimos a usarlo de la manera en la que a cada uno le convenía. Aquí estamos.

¿Qué espera de nosotros? Al parecer nuestro hartazgo sobrepasa ya los límites, desearíamos de verdad que este ser se transformara, pero es como si una sola termita quisiera devorarlo todo. Entonces, aparece la resignación, no hay nada que se pueda hacer, porque en cada intento, reaparece otro elemento que le vuelve a dar poder, y quienes realmente podrían hacerlo algo para transformarlo, esperan impacientes solamente que les escupa un pedazo de carne para poder tragarlo y continuar vivos, volver a ceder ante él, porque finalmente es quien los alimenta, alimenta sus egos y posesiones. Y el abismo entre unos y otros va partiendo la tierra, y algunos caen, mueren, son devorados, otros mueren de hambre, otros son indiferentes, otros viven, sobreviven por inercia.

¿Cuál es el propósito de la rutina? De estar sometido a lo mismo, de ver pasar cada día el tiempo más rápido, saber que tu organismo se consume, que no hay vuelta atrás, que el tiempo se va, se desperdicia, nadie te lo devuelve. ¿Dónde estás parado? ¿Qué has hecho? Más que cumplir con las etapas obligadas. Puede que no quieras tener hijos para no tener que condenarlo al mismo tedio. Que se extinga la raza humana ¡Santo Remedio! Pero mientras tanto, tú tendrás que soportar, el ir y venir, el preguntarte a diario ¿cuál es el propósito? Y auto convencerte con lo que encuentres o tengas a tu alcance, conocimiento, pasatiempos, libros, sexo, personas, y complacerte con lo que puedas proveerte, comida, alcohol, un auto, una hipoteca, drogas, acumulación de objetos. Al fin y al cabo, nadie quiere ser devorado por el sistema, simplemente sobrevivir con él.

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