¿Pueden mejorar la democracia las tecnologías sociales?

La herramienta no es la estrategia”, señala el Prof. José Luis Orihuela en su artículo Sobre democracia y tecnologías sociales.

Los avances, los cambios de paradigma en nuestra sociedad y los tiempos de hiperconectividad que vivimos, nos permiten plantearnos si realmente las redes sociales y las tecnologías de la información y comunicación (TICs) pueden optimizar la democracia en los países. La respuesta pareciera indicar que sí, pero esto sólo dependerá del uso que le demos los ciudadanos.

El uso de la tecnología ha permitido visibilizar y articular la participación ciudadana. Hoy en día países sufren de censura, restricciones y limitaciones al acceso de información. Tuiteros y blogueros son apresados por el simple hecho de ejercer su profesión. Las redes sociales se han convertido en una amenaza para los gobernantes autocráticos. Este es el caso de mi país, Venezuela.

Los milenials o la llamada generación “Y” conviven en el mundo virtual porque éste es parte elemental de sus vidas. Sin embargo, es necesario reafirmar que en la medida en que hagamos un buen uso de redes sociales, contribuiremos con nuestras sociedades. El límite dependerá del uso que le proporcionemos.