Mi historia con mi saga favorita: Kingdom Hearts
Lo prometido es deuda, y, como ya dije en mi primera entrada, un día escribiría sobre Kingdom Hearts y creo que tras confirmar el año de salida y anunciar el mundo de una de las pelis favoritas de mi infancia, creo que es hora de hacerlo.

No sé si os acordáis, pero una de las cosas que dije es que no empecé la saga por orden (aunque solamente me ha pasado con el primero, a todos los demás les jugué en orden de lanzamiento) pero yo por 2002 aún no conocedor de sagas, jugaba a juegos y ya y Kingdom Hearts lo desconocía.
Sería a mediados de 2005 cuando, básicamente por accidente, me compré KH: Chain of Memories para la GBA. Y es que mi yo de 11 años aún era muy fan de Disney y ya le empezaba a tirar mucho el estilo anime (porque aunque no lo supiera, todos los “dibujos” que veía en aquel entonces eran animes) y vió la carátula de susodicho juego y no se pudo contener.

En su momento me gustó mucho y además varios de mis amigos también le tenían y hablábamos de ello y combatíamos (había un modo de duelo, quién lo iba a pensar en un Kingdom actual), aunque claro, la historia pues…poco entendí. Fue entonces cuando descubrí que tenía un juego anterior para PS2, con lo cual allá que fuí a comprarle.

Con Kingdom Hearts 1 sí que tengo varias anécdotas y la primera me dolió mucho en mi orgullo y fué cuando empecé a tomarme más en serio los juegos. Me quedé atrancado en Islas del destino porque no encontraba los pescados. Va en serio. Hasta tal punto que dejé de jugar unas semanas, me fuí a un torneo de fútbol sala a Tineo y cuando volví, me dijo mi hermano pequeño que había estado jugando y que se había pasado lo de los pescados. Me dolió muchísimo, aunque no sería la última de la que me avergüenzo, ni en la saga, ni en el juego.

Conseguí avanzar, me atasqué un poco entre Cerbero y el camaleón de Tarzán, pero los acabe pasando a base de pegarme la cabeza contra ellos.
Pero llegó otro bache y de los que duelen. Vale que me quedase atrancado en la batalla de Úrsula y su caldero, porque entiendo que hay que entenderla e imagino que por aquel entonces pues no lo hacía, pero también me quedé atrancado contra Lock, Shock y Barrel. No va a broma. ¿Cómo? N idea. Pero recuerdo vívidamente dejar el juego unas semanas porque estaba atascado en ambos frentes. Bastante triste.
Acabé por pasármelo aunque no recuerdo cómo y llegué a los dos momentos que me hicieron empezar a adorar la saga: mi dos primeras lloreras con un juego. El sacrificio de Sora y el final. Te odio y amo a la vez, Shimomura, por hacer canciones tan bonitas.

Al tardar tanto en pasármelo y rejugar el Chain of Memories, la salida de Kingdom Hearts II llegó sin yo saberlo, hasta que un amigo de clase me dijo que si quería ir a su casa a jugarle.
Obviamente, tras probarlo, me fui inmediatamente a comprarle y hacer posiblemente la cosa más embarazosa de todas las que voy a escribir. Sí, por encima de los pescados. Me quedé atrancado en el tutorial porque no encontraba el gato de la señora en la parte de Roxas. Sí, ese al que hay que pulsar R1 y ya está. Estuve buscándole por toda la plazoleta del tranvía y no aparecía.Al final, tras empezar de nuevo la partida por creer que era un bug, lo vi y me avergoncé demasiado.
Por suerte, fue la última manqueada que hice en toda la saga.
De Kingdom Hearts II los grandes momentos fueron la reunión con Riku y Kairi (me da igual lo que digáis, Kairi es un cinnamon roll y la quiero con toda mi alma), el final (creo que todos los fans hemos usado la promesa para decírselo a alguien aunque sea super moñas) y todas y cada una de las escenas en las que aparecía Naminé. También es un personaje que me ha encantado siempre.

Tras eso, llegó KH 358/2, juego en el que Axel reclamó su legítimo trono como personaje favorito de la saga y juego que me partió el alma a la mitad con la muerte de Xion. Es que parece que personaje femenino de KH, personaje que me encanta. Salvo Olette. No hablamos de Olette.

Kingdom Hearts Birth By Sleep fué un tanto raro para mí. Mientras que la historia me encantó (obviamente a Aqua no hace falta ni mencionarla, todos sabemos que es best girl, best waifu y best mom) el gameplay no me convenció, por lo menos la parte de los comandos. Ahora me gusta bastante más, pero en aquel entonces me dejó un poco a medias, aunque poco después subiría bastante lo que me gustó, pero por culpa de otro juego.

¿Es necesario hablar de Kingdom Hearts Re:Coded? El juego no es bueno, hay mucho grindeo y la historia salvo un par de cosas es completamente insulsa. Este sí que dejó mucho que desear.
Kingdom Hearts Dream Drop Distance fue el punto que determinó lo que realmente amo la saga. Que estuviera en inglés no era un impedimento (puesto que uno de mis juegos favoritos de aquel entonces y ahora, como Tales of Graces F, también lo estaba) pero estaba en una consola que no tenía y que estaba cara aún. Y me compré ambas cosas solamente para poder jugarle (ahora la he usado y la sigo usando para muchas otras cosas, pero lo que me lanzó a comprarla fué un único juego). La historia me dejó muy confuso por aquel entonces (ahora sigo algo confuso, pero creo que más o menos entiendo la gran mayoría de las cosas) pero el final con la escena de Lea y la escena posterior de Kairi me dejaron muy hypeado para Kingdom Hearts III.

Y aquí estamos, esperando a que salga, con más hype que nunca y con ganas de a ver qué sale. Sé que no he hablado ni de Union X, ni de X Back Cover, ni de 0.2, pero creo que no es necesario. Uno es un juego de móvil, el otro es la historia que no se cuenta del juego del móvil y el último es el prólogo de KH III.
He de admitir que de esta saga jamás podré ser objetivo por el amor y devoción que la tengo, pero creo, de verdad, que son grandísimos juegos y que todo el mundo debería, al menos, probarla.

