El Super estrellato de la humildad
Esa latinoamerica Inocente.
José “Pepe” Mujica es un buen político. Uno lo suficientemente sagaz como para jugar sus cartas con sensatez y buen tino, en medio del golpe de timón de una izquierda histórica torpe y fragmentada. Uruguay vive un momento de Oro y sus políticas, expresan lo mejor de las luchas históricas tradicionales. O al menos esa parece ser su intención, convirtiéndose en un hombre que supo combinar la experiencia política con un olfato infalible para la manipulación mediática.
Porque Pepe Mujica se vende bien. Manipula todas las herramientas a su alcance para construirse una imagen que no sólo abarque el astuto estadista que sin duda es, sino que además, sustente esa “humildad” que últimamente resulta tan mercadeable. De tan buena educación pues. Porque Pepe, en chancletas y con las uñas sin cortar, con ese aspecto de abuelito amable, ha sabido como alejarse de los errores habituales de una izquierda recalcitrante, retrógrada y primitiva y crear algo nuevo, casi fresco, en mitad de un discurso que se agota rápidamente.
De manera que a nadie debe extrañar que el buen Señor, el defensor de los pobres y desprotegidos, fuerce un poco más la barra de su cruzada por el bien humilde, para defender a Luis Suarez, su coterráneo convertido en el nuevo símbolo de la opresión clasista. ¡Pobre Luis, que mostró su desorden psiquiátrico a quien quiso verlo y fue castigado! Porque admitamoslo, aquí la discusión no es que tan corrupta sea la FIFA (que lo es) ni el resto de las sanciones que debieron haberse impuesto antes o después , sino el hecho simple que Luis Suarez cometió una gravísima infracción en público. Una infracción evidente, inequívoca y reincidente. Pero claro, para Pepe Mujica, las cosas no son tan claras. Para el político con corazón de oro, nacido del dolor inconfensable de las clases oprimidas, lo de Suarez no es simplemente una disputa deportiva, es una nueva oportunidad para luchar con la bandera progre, para recordarle a los descreídos que el buen Pepe siempre luchará por los desposeídos, por los tristes y útiles pobres de solemnidad que la izquierda mundial aprovecha tan bien en su beneficio.
Ah, que considerado Señor Mujica, de recordarnos la extracción social de Luis Suarez para justificarlo, dejando claro de nuevo, que para usted la lucha no es ética, moral y mucho menos política, sino de resentimientos. Que usted, como político risueño y simbolo de toda esa gran subversión ideológica que recorre el continente, necesita otra vez, machacar el héroe caído, el simbolo roto de la pobreza. Alguien podría considerarlo hipocresía, señor Mujica, al olvidar que Suarez no sólo es un adinerado jugador sino que además, ha cometido falsas semejantes castigadas con mano suave anteriormente. Pero ¿A quién importa eso verdad? Aquí el monstruo es el capitalismo y usted, su gran adversario.
Que bonito producto se nos ha vuelto, Señor Mujica. Lo felicito por eso. Veamos que hará después, para continuar cimentando esa bella imagen de luchador en los años dorados. Por ahora, le ha funcionado la manipulación. Veamos que ocurre después…
Bah….
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