Ghana: escribir
Pienso en Lola Hierro. Cuando todo el mundo empezó a decir que deberíamos leer más a mujeres, pensé que era una chorrada. Sólo después de la ola feminista del año pasado me empezó a calar, pero tampoco he hecho un gran esfuerzo por cambiar mis hábitos.
Pero leerla a ella ha sido como encender un interruptor en mi cerebro que no sabía ni que existía, y ahora solo quiero escribir, escribir a diario y hacerlo como ella.
También me pasa con Beatriz Sevilla. La leo y es como si se hubiese colado en mi cuarto de noche y me hubiese preguntado mientras dormía por mis preocupaciones, mis chorradas, lo que me gusta, y hubiese publicado un libro con todo eso ('Vida en martes').
Volviendo a Hierro, ella ha hecho un puñado de viajes por África y ha ido escribiendo sus pensamientos en un blog. Después, aparentemente, la contactaron de una editorial para recopilar un puñadito y publicarlos en lo que ahora es 'El tiempo detenido y otras historias de África'. Ella lo flipó, no se lo creía, pero hoy lo tengo en las manos y es lo que me está haciendo a mí plasmar lo que pienso.
Qué suerte y qué bonito que lo que escribas, aunque no sea una tesis doctoral, una superinvestigación, una trabajadísima novela, interese a otros. Siempre he querido escribir y que me lean, pero pensaba que había que producir infinitas cosas y encerrarlas en un cajón (por su mala calidad) antes de conseguir algo mínimamente potable y que aportase algo a otros. Quizá no es tan así. Y por eso estoy aquí.
