“Muerte nula” del Toro de la Vega

No tenía pensado yo comentar nada al respecto, pero claro: “Muerte nula”. Como concepto es interesante, sobre todo si tenemos en cuenta el regomello de los participantes de la barbarie, quienes, incumpliendo la norma, han convertido la fiesta en fracaso por méritos propios. La muerte nula contiene todas las negaciones posibles, la negación de la vida, expresada en la muerte, y la negación de la muerte, contenida en la nulidad de la misma. Los habitantes de Tordesillas demuestran poseer una desbordante capacidad para la filosofía. Niegan la evidencia de lo irreparable, lo declaran “nulo”, como si existiera una posibilidad de hacerlo mejor, de dar muerte de forma “válida”, osea, de dar muerte dos veces al mismo ser para que ésta sea tenida en cuenta y poder celebrarla, para que la muerte no sólo sea por derecho, sino para que sea declarada muerte con todas las de la ley. Quizá deberían sustituir lo nulo por lo inútil. Muerte inútil, muerte por error, muerte tramposa. La única ley universal, la que saben hasta los asesinos es que por la espalda no se mata, de toda la vida.

Tramposos.