La Sustancia Espiritual, la base Fundamental de la Consciencia.

Segunda Parte


La Consciencia es la única y sola realidad. Cuando comprendemos este concepto en profundidad, una fuerza poderosa surge en nuestro interior.

En la primera parte había expuesto a la sustancia que emana de la Consciencia, de la cual proceden todas nuestras precipitaciones.

Esta sustancia de la Consciencia que es inextinguible, está disponible en todo momento y todo lugar para aquellos que hemos aprendido a apropiarnos de ella con conciencia.

La manera más sencilla de hacer esto, está en la Biblia: “Cualquiera…que no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”. Marcos 11:23.

Cuando aceptamos que ciertas ideas existen en las expresiones invisibles de la Consciencia, llamados por la ciencia éter y espacio, y que nosotros hemos sido dotados de una mente activa para apropiárnoslos, es sencillo poner la Ley en acción por medio del pensamiento dirigido y la palabra intencionada.

La sustancia espiritual de nuestra Consciencia jamás se agota. Está con nosotros en todo momento y responde a la certeza de que tengamos de su existencia y en su capacidad para darnos todo lo que demandemos de ella.

La Consciencia no es afectada por los problemas que pueden existir en el exterior, aunque si nosotros somos los afectados, cada vez que nuestros pensamientos y palabras gobiernen nuestras afirmaciones sobre lo que acontece afuera.

La Consciencia siempre está dispuesta a dar. No tiene otra alternativa, puesto que su naturaleza es dar.

Implanta tus palabras ardientes de certeza en la omnipresente sustancia de tu Consciencia y obtendrás todo lo que desees o te propongas.

La Sustancia de la Consciencia puede ser concebida como energía o luz. La Consciencia no es materia. Debemos liberarnos de la idea de que la Consciencia está supeditada a algo o que tiene algún tipo de limitación. La Consciencia es substancia, no materia, porque la materia es formada, mientras la Consciencia es informe, sin forma.

La substancia de la Consciencia está detrás de la materia y la forma. No se la puede tocar y sin embargo es más substancial que la materia, por ser la única sustancialidad que existe.

Su naturaleza es sostener o estar por debajo o detrás de la materia como su sostén y única realidad.

A la sustancia primeramente se le da forma en la mente activa y a medida que se implanta en la consciencia pasa por una actividad, que solo Ella conoce, hasta precipitarse o cristalizarse en el plano físico.

Nosotros tenemos un papel importante debemos apropiarnos de esa idea o imagen como su ya fuera nuestra y la Consciencia la manifestará.

La manifestación resultante es correspondiente a nuestro pensamiento, “Según pensare el hombre, así es él”. Proverbios 23:7

La substancia existe en el reino de las ideas y es poderosa cuando es manejada por una persona que conoce sus características. El mundo de la Consciencia es un mundo de resultados que sigue demanda en completa secuencia. Desear es tener la realización.

Cada uno de nosotros puede fortalecer su agarre en el pensamiento acerca de la substancia de la Consciencia hasta que se convierta en una idea poderosa, que nos llene la Consciencia y se manifieste como abundancia en nuestra vida.

A medida que te apropias de la substancia con la mente activa, haz que sea permanente y perdurable. Manifiesta tu unidad con Ella.

Tú estás unificado con la única substancia viviente, que es la Consciencia, tu toda suficiencia. De esta substancia tú fuiste creado, y ella tú vives, te mueves y tiene tu Ser, por ella tú vives y eres prosperado.

La substancia de la Consciencia es inmutable, inconmovible y perdurable. Es siempre la misma, constante, abundante, circulando libremente y siempre disponible.

La substancia de la Consciencia es algo viviente. Es perdurable. Tú no puedes separarte de la substancia, porque tú eres la Consciencia.

Alessandro Buras

Alecxandrya

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