La Sustancia Espiritual, la base Fundamental de la Consciencia

Primera Parte


Nuestra Consciencia, lo sepamos o no, ya sea que lo creamos o no; hizo la provisión necesaria para satisfacer nuestras necesidades en las distintas etapas de nuestro desarrollo. Y la misma sería suministrada según fuese requerida, a través del esfuerzo que hayamos hecho para apropiarnos de la misma.

Esta distribución está compuesta de una primordial sustancia espiritual, la que bajo una dirección apropiada puede ser transformada en todo lo que deseamos, según sea nuestra voluntad.

Nuestra Consciencia, ha provisto una simiente sustancial, la cual responde con un Poder Mágico a nuestra Mente activa.

Certeza en la capacidad multiplicadora de esa simiente sustancial, siempre nos recompensa con el fruto de nuestro trabajo.

Cuando comprendemos y ajustamos nuestra mente activa a la región donde estas ideas ricas y sus moldes de pensamientos se forman, experimentaremos la abundancia y la prosperidad.

Todo proceso creativo conlleva un reino de ideas y un reino de expresiones de esas ideas. Toda precipitación o manifestación de nuestros deseos, provienen de esta sustancia de la Consciencia.

Toda creación en su proceso es una trinidad. Porque detrás de nuestro mundo físico están tanto la idea creativa original, como la sustancia que se cristaliza o condensa en cosas materiales. Si podemos comprender en profundidad esta trinidad, estaremos en condiciones de conciliar la ciencia con la espiritualidad.

La ciencia moderna nos enseña que el espacio está cargado de energía. Y que estas energías podrían transformar la tierra si pudiera ser dominada. Muchos científicos afirman y sostienen que la más diminuta porción de éter, tiene suficiente energía para hacer funcionar un motor por millones de años.

La diferente opinión sobre la existencia o no del éter, no invalida la existencia en el espacio de tremendo poder.

La comprensión espiritual nos revela que el éter existe como una emanación de la Consciencia y no debe ser confundido en sus limitaciones con la materia. La realidad del éter está en la Consciencia que lo concibió y su existencia está gobernada y sostenida por ideas, y las ideas no tienen dimensiones físicas. Por lo tanto, el éter tendrá existencia y depositará materia tan solo cuando la Consciencia tenga un uso para él.

En el mundo espiritual al éter se lo denomina reino de los cielos. Este no es un sitio que heredaremos después de la muerte. Sino que lo podemos disponer aquí y ahora.

Podemos injertar Luz llena de vida en nuestra mente, cuerpo y asuntos por medio de la certeza. Mientras que los físicos describen la presencia mecánica de vida como energía, la espiritualidad nos revela como a través de la intención de nuestra mente activa podemos hacer que esa Luz nos obedezca.

Nuestra Consciencia puede ser persuadida y dirigida por nuestra mente activa.

Tenemos que tomar conciencia, que nuestra Consciencia nos ha provisto de todo lo que necesitamos en nuestra vida, si nos hace falta algo, es porque no hemos utilizado nuestra mente activa, para hacer el contacto correcto con nuestra Consciencia y la sustancia que fluye automáticamente de ella.

Alessandro Buras

Alecxandrya

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