La comunicación entre dos partes requiere que se abra un canal, que permite el intercambio de palabras. Nuestro vocabulario es la llave. Cuánto más precisas son nuestras palabras, mejor entran en el engranaje de la comunicación, y más fácilmente funcionan como llave para abrir y mantener abierto ese intercambio.

Accionemos hoy para ser precisos en nuestro vocabulario, y abrir todas las puertas cerradas que esperan por nosotros. Seamos llave.

Encontré la luz. Ahora quiero compartirla…

Encontré la luz. Ahora quiero compartirla…