Sobre los instintos

Esto lo escribí en mi face el otro día, lo que es equivalente a muchos días atrás. Me di cuenta de que tenía Medium tirao y actualizo:

Mi departamento no tiene rejas de seguridad (muy mal, muy mal) y ocasionalmente hay palomas cerca de él. Es algo natural, junto al perro callejero y los ratones, la paloma, es uno de los animales urbanos más cotidianos.

Además, tengo un gato. El Corito. Suele ser flojo, pajero y hambriento (dicen que las mascotas se parecen a sus dueños) pero es un gato y tiene sus instintos.

Ya entenderán para donde voy.

He estado preocupado porque Corito solo duerme todo el día, algo por lo general asociado a la depresión. O quizás sea el hecho de que ya saben, es un gato. Sea como fuere, he pensado en comprarle un rascador pero como soy pajero, no lo he hecho.

Hasta hoy.

No sé si es su instinto natural de asesino, o estaba aburrido. Pero el hecho es que mientras trabajaba en el living, hoy, escuché en el balcón, un ruido de aleteo y me digo a mi mismo: EL GATO!

Me asuste. Mucho.

No es primera vez que Coro intenta saltar por la ventana, usualmente choca contra el vidrio en su afán de cazar moscas (es un gato) y hemos tenido la suerte de estar siempre ahí para retarlo. Pero ahora la ventana estaba abierta. Me figuraba con el cadáver de nuestro amigo felino en brazos llorándolo.

Creo que las chicas aman más ese animal que a mi, es un integrante de la familia casi tan importante como la esponja que vive detrás del lavamanos y el hamster Manchitas (que se comió a sus hijos)(no juzgo, si estuviera en mi naturaleza, tambien lo haría).

Tuve mucho miedo.

Pero no. Tenía senda paloma entre sus dientes. Literalmente, la mitad de una paloma, zampada en el hocico. Y yo me dije QUE CHUCHA.

Este hueón del Coro se acuesta a dormir la siesta con las chiquillas y solo se levanta del sillón cuando es estrictamente necesario, onda cuando escucha el ruido de la comida o quiere cagar. Ese es su nivel de pajerismo. No juzgo. Pero es flojo. Y ahora tenía entre sus fauces a un animal vivo que luchaba por su vida con todas sus fuerzas. Inusual.

Quedé impactado. No sabía qué hacer. El living de mi casa era un documental de Nat Geo, plumas por todas partes, una contienda feroz entre estos animales, botaron hueás de la repisa, botaron un atril donde la Javi pinta y mientras sucedía todo esto yo pensaba: ¿Interrumpo a la naturaleza? ¿No se supone que esto debería ser rápido? ¿Ayudo a la paloma, o dejo que mi gato experimente el goce de la caza?

Dicho esto, el gato triunfal, se mete debajo del sillón y deja a su premio al lado que inmóvil parece muerto.

Pero no lo estaba.

En un segundo, el ave empieza a aletear y como si su vida dependiera de eso .(y lo hacía) logra salir al balcón. A esas alturas, la Javiera y yo atinamos a solo ayudar al animal (ese esfuerzo por vivir merece una ayuda) y retamos al Coro por abusivo y hueón.

Barrimos las plumas y ordenamos la cagá que quedó en el living. El paradero del pájaro es desconocido. El Coro, se fue a dormir (no es hueveo).

¿Que aprendimos hoy? No mucho, solo que quizás, todos nos aburrimos de comer pellets y que el instinto siempre está ahí. Aunque lo usemos pa puras hueás.

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