Tengo TLP. O lo que es lo mismo, trastorno límite de personalidad. Vivir conmigo misma me ha supuesto aprender a encontrar aquello que define mi trastorno, a detectarlo y a intentar controlarlo. No es imposible, y me ha llevado años. De hecho todavía sigo trabajando cada día para evitar que me defina una etiqueta, un mal cableado del que no soy…