Almacén de Recuerdos (Memorias en la Armadura)

Viviendo uno de sus agitados días, el hombre acorazado recordó por un momento muchas cosas que le sucedieron y quedaron en el olvido, por un momento viajo al pasado y abrió su almacén de recuerdos.

Encontró muchas cosas, buenas, dolorosas, incomprensibles, maravillosas.

Recordaba que una vez estuvo muerto y aunque nada valía, un Rey poderoso pago un alto precio por él. Todos se preguntaban “¿porqué comprar a un cadáver?”, lo que ellos no sabían era que este Rey tenia el poder de la vida y la muerte. Compró al hombre y le devolvió la vida, le dio un nuevo corazón programado en dos claves, clave de SOL y clave de FA. Cuando el hombre despertó nunca volvió a ser el mismo, como agradecimiento ofrendo su vida para servir a su Rey y cumplir su voluntad, cualquiera que fuese. Asi comenzó su camino, con tropiezos y complicaciones, su Rey le enseño todo lo que sabe, le enseño a luchar y lo mas importante, le enseño a creer y amar. Con el paso del tiempo se convirtió en un gran soldado, excelente luchador, hábil estratega, respetado, temido y odiado por muchos.

Recordó el sonido de su instrumento, un sonido frágil y claro, lleno de nitidez y mensaje. Su corazón era parecido a su instrumento, muy confuso a la vista y aparentemente difícil de entender, con innumerables notas, capaces de brindar variados matices y melodías, pero para el era muy sencillo, muy claro. Su Rey le enseño a tocar, le explicó el enlace musical que había puesto en su corazón, le dijo que debía encontrar la forma de usar la música para comunicarse con El sin necesidad de palabras, sino con la voz de su espíritu, una voz que nace en las profundidades del alma.

Recordaba sus fallas y fracasos, recordaba lo que había perdido y lo que alguna vez fue. Entre tantas cosas recordó por un momento a una mujer, ella tenia el poder de congelar las manecillas del reloj, ya sea por su hermosura o por su indiferencia. Recordaba sus pensamientos y su comportamiento junto a ella, incluso recordaba sus palabras, el tono de su voz, y como él se tornó vulnerable con ella y se quito su armadura para darse a conocer como realmente es. Aprendió mucho, a pesar de ser herido gravemente. Aprendió que el amor sincero duele y que en ocasiones amar con sinceridad no es augurio de felicidad.

Siguió el trayecto a su siguiente objetivo dejando atrás algunos recuerdos pero aferrándose a otros, pues su vida tenía sentido por muchos de ellos. En su corazón sonaba una canción, una canción que jamás pudo traspasar a su instrumento, una canción que le hacia recordar lo mas importante, el amor por su Rey y el agradecimiento infinito que le tenía por su redención. Recordaba siempre que su Rey lo cuidaba desde su trono y su poder lo acompañaba a todas partes.

Tenía un propósito, tenía esperanza, y aunque algunas veces cruzaba por valles de muerte, el no temía mal alguno, pues su Rey estaba con el donde quiera que vaya.
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