Amor arando, idilio IX

Mosco de Siracusa


Depuesta la antorcha,
guardado el carcaj,
la vara punzante
blandiendo procaz,
travieso Cupido
por el campo va.
Del hombro le cuelga
pesado costal,
y el fértil terreno
se apresta a labrar.
El yugo a los bueyes
impone el rapaz,
con diestra maniobra
el sulco abre ya,
y el grano de Ceres
al ir a sembrar,
mirando a la excelsa
región celestial,
a Júpiter mismo
dirígese audaz.
“¡Oh Jove! (le dice)
ya puedes enviar
al campo que labro
calor y humedad.
Si no, por mi madre
te juro veraz,
¡oh de Europa bella
cornudo animal!
que en forma de toro
de nuevo bajar
de Olimpo a la tierra
mis flechas te harán,
y uncido al arado
conmigo andarás.”

Traducción de Ipandro Acaico en el libro; Bucólicos griegos.