Odas
Anacreonte
Oda II
Duro casco el caballo dió Natura
Y con astas, del toro armó la frente;
Al león regaló filoso diente,
Piés á la liebre de sin par soltura.
Nadan los peces en la linfa pura;
Vuelan las aves por el claro ambiente:
Sagaz, profunda, valeroza mente
Es del varón la espléndida armadura.
¿Y qué? ¿No resta ya á Naturaleza
Que dar á la mujer? ¡Ah! Le destina
El arma más terrible: la belleza.
Todo poder á la beldad se inclina:
Lanza, escudo, acerada fortaleza,
Aun el fuego voraz ella domina.
Ipandro Acaico
Oda XIV
Tu pié vacila, trémula tu mano
Se mueve, Anacreonte; eres ya viejo.
Mira, si no lo crees, en el espejo,
Tu frente calva y tu cabello cano.
De alegres mujercillas coro insano
Así me dá sarcástico consejo,
Sin advertir que de pulsar no dejo
Con diestra firme el plectro soberano
Si ya toda cayó mi cabellera
O alguna hebra quizá quedó adherida,
Ni me importa, ni sé, turba parlera.
Sí sé que de la tumba aborrecida
Cuanto más cerca me hallo, más debiera
Correr tras los placeres de la vida.
Ipandro Acaico
Traducción de la Odas II y XIV de Anacreonte realizadas por Ipandro Acaico.
Dejo el link de donde he encontrado tan hermosas versiones de estos poemas: http://132.248.9.32:8080/fondoantiguo6/1418991-653600/JPEG/Index.html
Estas Odas se encuentran en la pág. 57 Del Almanaque de “El tiempo”, diario católico de México : contiene artículos y composiciones poéticas, inéditas o escritas expresamente para este almanaque / director, Vitoriano Agüeros ; por Acaico Ipandro [y otros], 1887.