¡Nunca más!

Lo miro, lo analizo y me repito “¡No puede ser”. Tengo 31 años y esto lo leí en los libros de historia, me lo contaron mis viejos, pensé que habíamos llegado a cierta madurez cívica para que no volviera a pasar. Hoy Santiago Maldonado es un desaparecido, y las madres y abuelas que todavía no cicatrizan el dolor de no encontrar a sus nietos e hijos, salen nuevamente a pedir por un desaparecido en democracia. No olvido a López, pero con Macri y los rezagos del aparato represor en el poder me tiembla el pulso. Nos reventaron la cabeza con la grieta, y si la grieta es desaparecer personas, encarcelar pibes y demás atrocidades, quiero que sepan que voy a seguir militando para ensanchar todavía mas esa grieta. No me voy a unir con torturadores, fachos y violentos.
 ¡Queremos vivo a Santiago Maldonado!
 Y también queremos que vayan presos los responsables políticos, civiles y mediáticos que permitieron semejante aberración.