Nuestra primera chilena fue la de Morales

Crecíamos con aquel Madrid decadente de las pesadillas en Tenerife, las debacles en el Parque de los Príncipes y los partidos europeos a las seis de la tarde en oscuros estadios de la Europa del telón de acero. No olíamos la Copa de Europa y aquellas seis en blanco y negro quedaban cada temporada más lejos. Y no eran nuestras porque no las habíamos visto.

La competición doméstica mitigaba el dolor. Se peleaban, con poco éxito dicho sea, ligas, copas y supercopas. Como telón, un Bernabéu caliente y ampliado, muchos ultras y barro entre el césped. Ahora lo dicen nostalgia mientras critican el fútbol moderno.

El curso 93/94 pudo ser uno de los peores de esos raros noventa. Quizás el de 95/96, el de la no clasificación para disputar competición continental, lo superara. O la campaña 90/91. Del primero de los citados recordaremos el pito de Benito Floro en Lérida y el debut de José Luis Morales con gol incluido.

El ahora comentarista de Real Madrid TV marcó en su estreno. Recibía el Madrid al Deportivo de La Coruña. Mediada la segunda mitad el delantero madrileño encontró la pelota en el área chica. De espaldas al arco, Morales apenas pudo cambiar la trayectoria del balón. Remató con la zurda a unos tres metros de la línea de gol, sin casi arquear la espalda y con la pierna derecha atornillada al suelo hasta que la propia inercia por el golpeo lo tumbó sobre la hierba. El portero visitante no tuvo tiempo para reaccionar. Estalló el estadio y lo celebró eufórico quien portaba el siete, dorsal de elegidos, aquella noche de invierno.

La chilena humilde de Morales, ante Paco Liaño, fue el pequeño hito feliz de una (otra) temporada horrenda. Un sucedáneo de golazo, porque no alcanzó tal categoría, pero un tanto indeleble y también generacional. Más para quienes no conocíamos la de Hugo Sánchez ante el Logroñés en los últimos ochenta, aquella que llenó las gradas de Chamartín de pañuelos blancos.

Ronaldo ha firmado la chilena absoluta en Turín. Han pasado 24 años de aquella que fue primera para muchos. La que encajó Buffon es la obra de arte del mito contemporáneo del Madrid, un monumento que alimenta la era Youtube.

No es sencillo compararlas. Ambas tienen al Madrid como hilo conductor, pero ni la talla de los protagonistas, ni la de los rivales ni, por supuesto, la ejecución tienen patrones parecidos. La del portugués será recordará durante años mientras que de la de Morales apenas hay algún vídeo por internet.

Fotografía: realmadrid.com

Si difícil es establecer similitudes entre dianas, más complicado aún sería hacerlo entre épocas, entre momentos históricos. A aquel Madrid triste lo habían expulsado del paraíso de Europa, sucumbían sus proyectos frente a los modernísimos Milán y Dream Team, la caja tenía muy poco dinero y muchos compromisos de pago y no se ganaba un partido decente fuera de casa.