Dejala que juegue.

Hoy mi amiga me hablo para desahogarse. No entendía porque esto le pasaba a ella. “Parece que la vida me trae como pelotita” fue lo que dijo. A lo que ella se refería era ¿Por qué la vida me pone a personas increíbles en mi camino hace que me encariñe y al siguiente día las manda a vivir a otro continente, muy muy lejos de mi? ¿Por qué apenas me pasa algo bueno y luego me lo quita?

Parece que la vida se burla de mí, como si fuera su pelotita.

Ella no se refería solo a un hombre, si no varios aspectos de su vida.Nunca me sentí tan identificada. 11 hombres han cruzado mi camino, los 11 han sido “el amor de mi vida” y los 11 se han ido. No, no es lo que creen. No han cortado, más bien la vida nos ha cortado.

Siempre empieza con una mágica y inoportuna manera de conocernos, pasamos los días más mágicos jamás imaginado. Perdidos en alguna isla, ciudad, o bien en un bar. A los días se tiene que regresar a su país, nos despedimos, llegó a casa y mi único pensamiento es un “meh, igual era demasiado bueno para ser real” y así con los siguientes 10. Amigas que han marcado mi vida, amigas que viven en otros países. Siempre lo mismo, foráneas, intercambistas o simplemente desconocidas que se conocieron una noche en el hostal en donde nos hospedamos.

Personas increíbles siempre volando de mi. Literal.

Es algo como tener un crush por todo lo desconocido. Existe algo en las personas internacionales, bueno más bien creo que la chispa está en mi. Esa chispa de saber más de descubrir algo nuevo, un mundo nuevo.

Cada persona es un mundo diferente.

Regreso al dilema de “la vida me trae como pelotita” de mi amiga, la despistada.

La vida no nos trae de “su pelotita” si no se lo permitimos.

¿Cómo lo puedes hacer? Ahí va. Quédate en tu misma ciudad toda tu vida. Entra a la universidad que tus padres escogieron para ti. Estudia la carrera que mejor remuneración económica te dará según New York Times. Quédate donde siempre. Nunca dejes la casa de tus papás hasta casarte. Nunca tendrás que buscarte a ti mismo porque nunca te perderás. Shame. Y por favor no viajes solo por que seguramente morirás en el intento. Es más solo viaja con tu familia una vez al año al mismo lugar de siempre. “Enamórate” del mismo güey que ha vivido en tu misma ciudad toda tu vida. Dile a la sociedad que “aceptas” ser su esposa a tu temprana edad. Casa bonita, sueldo seguro, mismo güey de siempre, hijos, morir.

No le des a la vida la oportunidad de jugar contigo.

Pero para ser sincera dejar que lo haga, que haga contigo lo que quiere es lo más bonito que te va a pasar. Toma de muchas agallas dejar que lo haga, no todos son aptos.

Es como si la vida jugará un juego de mesa y cuando le toca tirar de los dados te moverá a donde ella quiera, te pondrá en la misma casilla dónde están esas 3 personas que te cambiarán la vida, ya se para bien o para mal.

Deja que tire de los dados cuantas veces quiera, deja que te sorprenda.

Aburrida, obsoleta y metódica tu vida seria si no la dejaras. Solo una advertencia, una vez que le das permiso no hay vuelta atrás. Tienes que dejarla terminar el juego, en algún momento tiene que terminar.

Durante el recorrido en el tablero muchas veces retrocedes 3 casillas o bien 8 pero en algún momento avanzarás. Los otros jugadores a veces te revisaran, pasaran por delante de ti sin ni siquiera voltear a verte y lo único que pensarás será en lo cruel que es porque hace unas casillas compartían esta misma y pensaste así sería durante todo el juego.

Deja que tire de los dados, deja que juegue contigo. Que quite que ponga, que avance que retroceda.

Que te deje encerrado “en prisión” por 3 turnos o que te haga caer en “la lotería”. Dejala que juegue que al final de cuentas el juego de todos nosotros terminará en algún momento en el mismo lugar.

Camina, camina, camina, gástate los pies recorriendo lugares nuevos, piérdete sin miedo.

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