¿Hacia a dónde va Costa Rica?

Costa Rica, este país que se promociona por el mundo como “El país más feliz del mundo” o con su campaña “Esencial Costa Rica”, resaltando la autenticidad de los costarricenses en la concentración por la biodiversidad que tiene, en el ser articulador de valor, orgullosos de lo que es el país y demás bla bla bla, se ha convertido en un paraíso donde la vida animal no se respeta, donde lo que reina es mi supervivencia y lo demás que se lo lleve el diablo, ya no somos tan “esenciales” como se hace creer que es esta pequeña porción de tierra centroamericana.

Como muchos de ustedes me siento indignado, por lo que ha venido aconteciendo de un tiempo para acá, la muerte o tortura de animales.

¿Cómo es posible que niños de escuela encuentren divertido quemar a una perrita que además estaba preñada? Este hecho sucedió el pasado lunes 4 de abril en Cartago, cuando unos niños decidieron bañar en gasolina a una perra y además de eso prenderle fuego, sacarle las crías y quemarlas también; según cuentan todo esto sucedió bajo órdenes del supuesto dueño del animalito, que quiso deshacerse de ella solo por estar embarazada.

No sé ustedes, pero no me cabe en la cabeza cómo unos cuántos niños se divierten haciendo tal atrocidad, qué clase de educación les están dando en casa para que cometan dichos delitos, haciendo sufrir hasta el último momento a un animal inocente que no hacía daño a nadie.

Pero este es uno más de los casos que se dan a conocer por redes sociales, recuerden recientemente lo que sufrió una tortuga al ser arrastrada por un automóvil sobre una carretera en mal estado en Limón, para luego ser destazada y su carne comercializarse en la zona, o quizás se acuerden del perrito de la Universidad Nacional llamado Peluche Francisco, envenenado. Casos hay y muchos, el tucán Grecia que con nueve meses de edad fue víctima de un acto de vandalismo, pues le partieron el pico tras una fuerte agresión; un perro al que le rociaron su cara con ácido y muchos sucesos más para no hacer larga la lista.

Todos estos eventos están llegando al extremo y mientras tanto seguimos esperando la aprobación de la Ley de Bienestar Animal, estancada en la Asamblea Legislativa, una ley que es prioridad y que el país necesita para castigar severamente a todo aquel que cometa un maltrato animal, pero ¿qué están haciendo los diputados que no la han aprobado? ¿Qué otras cosas son más importantes para ellos que simplemente se hacen de la vista gorda?

Necesitamos soluciones, hemos visto que ni manifestándonos logramos que los próceres de la República nos escuchen, es decepcionante hacia donde nos dirigimos, un país donde no somos escuchados y donde lo realmente urgente es insignificante para otros; mientras esperamos una luz al final del camino, por otro lado futuros delincuentes están siendo “educados” sin valores y con cero amor por los animales.

Los ticos formamos una nación dispuesta a hacer historia, sí, como el país que tanto promociona su biodiversidad pero no es capaz de protegerla.

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