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Cómo tener socios sin morir en el intento

Conseguir un socio es muy fácil, vas a un bar con 2 amigos, piden unas cervezas, con la tercera cerveza a alguien se le ocurre una ‘idea ganadora’, y listo!, todos tienen el 33%, van a trabajar duro, a renunciar a sus empleos y a tener oficinas con vista a toda la ciudad.

Incluso a veces la discusión es tan profunda, que se habla de que se va a comprar cada uno con las ganancias. Una maravilla ¿Verdad?

Conocerse antes de casarse

Un matrimonio y una sociedad tienen mucho en común, se comparten ilusiones, futuro, hay que tener tacto para hablar, hay que hacer sentir bien al otro, entre otras cosas. Muchos matrimonios fracasan por casarse sin alguna vez haber convivido juntos, o por hacerlo demasiado rápido.

“Una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil”

Yo siempre recomiendo trabajar juntos en un proyecto un tiempo prudente, digamos 3 a 6 meses, en ese tiempo al menos debe haber pequeñas diferencias, saberlas llevar es clave.

Los verdaderos aportes se cuantifican

Un aporte para crear una sociedad (o para hacerse parte de una que exista) puede venir en varios sabores: Dinero, tiempo, contactos, dar el espacio de trabajo, maquinaria, consultoría, etc… en rasgos generales casi todo lo demás se puede traducir a las dos primeras.

Cosas típicas que no son aportes (o les falta aterrizar para serlo):

“Hágale men que yo le voy a meter la ficha”

“Yo conozco mucha gente”

“Yo salgo de trabajar por la noche y le camello, digamos de 6pm a 10pm”

“Lo importante es empezar y ya después vemos como nos repartimos”

Las reglas de juego claras (y el chocolate espeso)

Mucha parte del éxito de las sociedades reside en evaluar la mayor cantidad de escenarios posibles, antes incluso de empezar.

En el calor de la idea y el futuro millonario, se olvidan los posibles problemas que todos —¿Ya dije todos? — van a tener, por pequeños o grandes que sean.

Hacerse las siguientes preguntas entre los socios puede ser algo incómodo al principio, pero hacerlo puede reducir dramáticamente el riesgo de fracasar:

¿Qué pasa si peleamos?
¿Qué pasa si alguno se aburre del proyecto?
¿Qué pasa si alguno no cumple con lo que dijo que iba a aportar?
¿Qué pasa si un inversionista nos quiere comprar el 100% o un 50%?
Y otras 250 preguntas que empiecen por ¿Qué pasa si…?

Si bien muchas otras situaciones imprevistas aparecerán, ya sabremos como proceder en rasgos generales si esto pasa.

“Si trabaja menos de 22 horas al día en el proyecto no te sirve como socio”

Entrega de participación gradual

En las sociedades pueden entrar personas nuevas, jugadores que vemos que le aportan valor a nuestros proyectos. ¿Pero por qué vamos a darle un porcentaje de entrada el día 1?. Una buena práctica es poner unas metas y entregar porcentaje de forma gradual.

“Repartir equitativamente la participación no es dar a todos partes iguales, es dar proporcional al aporte”

Esto implica que este personaje tiene que trabajar bien, motivado y cumplir todo para en 2 años hacerse acreedor total de su participación.

Tener socios es una excelente opción, yo los he tenido en todos mis emprendimientos, pero hacerlo apresuradamente y dejar todo a la deriva trae siempre más problemas que beneficios.

Written by

ayenda.com Mi gato se llama Titán.

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