¿Es posible crear una empresa exitosa sin suerte?

Antes de empezar, quiero que veas si logras identificarte con alguna de estas dos frases y guardes la respuesta hasta el final:

“La suerte es la principal causa de que las empresas tremendamente grandes y exitosas hayan llegado a ese punto (ej Facebook)”
ó
“La suerte no juega ningún papel en este tipo de empresas y para llegar allá se necesita sólo trabajo determinación y sus propios méritos”

¿Listos?

Hablar de la suerte siempre es misterioso, extraño y automáticamente lo ligamos con algo que no podemos creer, sencillamente porque no lo podemos asociar a nada que conozcamos sobre lo que tengamos control, como tirar un dado o ganar la lotería, son probabilidades, algunos lo asocian a fe y a superstición, otros a datos (yo soy de los últimos).

Pero visto de otra forma, a veces se le llama suerte a aquellos sucesos culpables de nuestras derrotas, o colaboradora esporádica en nuestros triunfos. ¿Es del todo verdad?.

Lo que quiero hacer en este artículo es aterrizar a un ambiente controlado a la “Suerte” en un ámbito empresarial y finalizar con casos exactos de como podemos aprovecharla de una forma eficiente y consciente en vez de simplemente esperar a que pase. Todo esto basado y soportado en la evidencia de la investigación de Jim Collins y su equipo en el excelente libro “Great by Choice”.

Anatomía de la suerte

La suerte podrían ser muchas cosas, pero para poder analizar cuantos eventos de suerte existen durante cierto periodo de tiempo en una compañía, hay que definir en un marco de referencia. Para esto se define que existe un evento de suerte bajo estos 3 parámetros:

  1. Algunos aspectos importantes de este evento ocurrieron mayormente o independientemente de los actores principales (ej. La empresa o su CEO)
  2. El evento tiene consecuencias significativas (buenas o malas)
  3. El evento poco o nada predecible

El estudio concluyó que tanto las empresas grandes exitosas como algunas con las que las compararon (como Intel vs AMD) habían sido casi igualmente recompensadas por la vida con eventos de buena suerte como castigadas por eventos de mala suerte, en una casi idéntica proporción.

Así que ¿Qué tan verdad es que tener buena suerte es una recompensa mientras mala suerte un castigo? veamos:

ROL = Return of Luck

El Return of Luck (ROL por sus siglas en inglés) o Retorno en la Suerte, es lo único que importa, no la buena o la mala suerte. Si lo pensamos hay 4 posibles respuestas según el tipo de suerte que obtenemos.

Mala Suerte: Retorno Positivo o Retorno Negativo.
Buena Suerte: Retorno Positivo o Retorno Negativo.

Así las cosas, quiere decir que la mala o buena suerte de por si no es tan mala o buena, es lo que saquemos de ella al final de cuentas lo que importa.

Viendo los extremos quiere decir que podríamos bien sacar un retorno positivo de un evento de mala suerte, o incluso un pésimo retorno de un evento de buena suerte.

Con ejemplos concretos una empresa podría morir por su extremo y descontrolado crecimiento gracias a una nueva tendencia repentina , o podría aprovechar que todo el mercado cayó inesperadamente para cambiar su foco y ser el número 1 a nivel mundial en el nuevo modelo.

Los casos de retorno positivo en buena suerte y retorno negativo en mala suerte pueden parecer triviales pero tampoco lo son. ¿Estamos preparados para aprovechar un golpe repentino de buena suerte? y ¿Lo estamos para afrontar la siguiente gran crisis que puede aparecer en cualquier momento?

“La suerte no es una estrategia, pero obtener un retorno positivo de la suerte si lo es”

Para aprovechar la suerte Jim Collins evidencia que un líder debe tener las siguientes 5 habilidades:

  1. Tener la habilidad de mirar desde afuera y reconocer cuando la suerte pasa.
  2. Tener la sabiduría para saber cuando si o cuando no dejar que un evento de suerte amerite hacer un cambio en los planes.
  3. Estar muy bien preparado para la inevitable mala suerte que llegará en algún punto.
  4. Tener una estrategia para tener un retorno positivo en la suerte, sea buena o mala (no es algo que se deje al azar).
  5. Crea una cultura empresarial donde puedan obtenerse resultados constantes, sea que venga buena o mala suerte.

La ventana y el espejo

Cuando un buen líder obtiene resultados excepcionales, siempre va primero a la ventana a tratar de señalar a aquellos que merecen ser gratificados por su trabajo, a aquellos que deben llevarse el mérito por haber conseguido lo que se consiguió, mientras que mira al espejo cuando las cosas salen mal para de alguna forma culparse y entender como puede mejorar.

Por el contrario un mal líder, cuando las cosas salen mal primero sale a la ventana a tratar de buscar culpables, y señalando de quien fue el error, mientras se mira en el espejo para felicitarse y ensalzarse a si mismo cuando tiene resultados excepcionales.

Es por esto que fue mucho más común ver a los mejores líderes hablando de que han tenido buena suerte para estar donde estar, y ver a los no tan buenos culpar a la mala suerte por sus problemas.

¿Ha hecho la suerte alguna empresa exitosa? No, pero ¿podría la suerte llevar una empresa a la muerte? Definitivamente; y ocurrirá si no se está preparado para estos eventos, que van a llegar inevitablemente y no podemos hacer mucho para predecir su llegada.

“La pregunta no es si tendremos buena o mala suerte, tendremos mucho de ambas, la pregunta es cómo vamos a aprovecharla o no”

Ambas posiciones al inicio del artículo tan extremas la una contra la otra, y tan popularmente divulgadas no están soportadas por la evidencia. La suerte efectivamente juega un papel, y uno importante, donde lo vital es el Retorno de la Suerte obtenida (ROL). ¿Qué tanta suerte tiene tu empresa?

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