11 claves (personales*) para oficios creativos (es decir, casi todos):

1. Mantener mente de principiante y vivir atento en el presente (zen your life; quien se considera experto deja de aprender y de asombrarse, quien deja de aprender y de asombrarse deja de crecer y en ese momento su llama creativa muere. Quien no vive atento en el presente se pierde en el tiempo)
2. Mantener al niño interior, afuera (Mantener viva la capacidad de asombro, de divertirte, de maravillarte, de vivir como si fuera un juego o un experimento)
3. Sentirse cómodo con los cambios (todo cambia, ya lo dijo Heráclito “un hombre no se baña dos veces en el mismo río”. Tu capacidad de adaptarte rápidamente sin oponer resistencia testaruda e inútil a esta regla de la vida, es clave)
4. Embrace the chaos.
5. Estar abierto siempre a la posibilidad de estar equivocado y nunca sobredimensionar un error, sentirse cómodo con ellos como parte natural de todo proceso creativo, preferir arriesgar y equivocarse sobre conservar y nunca evolucionar (si te vas a equivocar equivócate con pasión, con toda, y lo más rápido posible. Entre más temprano llegue el error más tiempo para replantear y redirigir. Si estamos abiertos a la equivocación estaremos abiertos a la corrección, y por lo tanto a la evolución y mejoramiento del trabajo, a la creación colectiva. Quién tiene miedo a equivocarse nunca se arriesga, quien no se arriesga nunca la rompe y vivirá condenado a las tibias aguas de la mediocridad)
6. Consumir cuanta producción cultural/artística se nos cruce(o no) por el camino. (si no disfrutas del cine, de la pintura, de la literatura, de la televisión, de los medios digitales, del teatro, de la música, del cuentero del parque, de la arquitectura, del músico que se sube al bus, de la animación y etc etc etc estás en el lugar equivocado; si no consumes creatividad no podrás producir creatividad)
7. Observar, observar y observar.
8. Experimentar, experimentar y experimentar.
9. Tente paciencia.
10. Cree en tus ideas aun cuando no encuentres una sola persona más que también lo haga; si nadie te dice que es loca o imposible, no es lo suficientemente grande.
11. No te enamores ciegamente de tus ideas, algunas cosas simplemente no funcionan. Aprende a identificar cuando es momento de tirar la hoja a la caneca e iniciar un boceto nuevo. Aprende a reconocer la diferencia entre “una buena idea” y “una idea que amas”.
